GURABO,

La historia gurabeña existe desde los años 1600, cuando era un barrio de Caguas. En ese entonces, se conocía como Burabo ó Turabo. Los problemas de transportación y comunicación así como la poca accesibilidad a los servicios básicos de la vida cotidiana, motivaron a sus residentes a iniciar un proceso de separación, el cual se concretizó en 1812, cuando las 168 familias que componían a Gurabo, decidieron que Luis del Carmen Echevarría los guiara a una autónoma. Por el alto número de población de Burabo ( Gurabo), en 1815, se convierte en municipio.
Dicho municipio limita con Trujillo Alto por el Norte; San Lorenzo por el Sur; Carolina y Juncos por el Este y Caguas por el Oeste. Está situado dentro de tres regiones geográficas distintas. La zona sur pertenece a la zona montañosa del este. La zona norte está incluida dentro de la región de las colinas húmedas del norte y la zona central forma parte del valle de Caguas, el más grande de los valles del interior de la Isla. De las 32,483 cuerdas que comprende el valle, 5,500 forman parte del municipio de Gurabo. Las elevaciones en estas tierras son de aproximadamente 164 y 230 pies (49.987 y 70.104 metros, respectivamente) sobre el nivel del mar y comprenden un 30% del área del municipio. .
Al norte del Valle de Caguas en la región de las colinas húmedas, la topografía alcanza una elevación entre los 1,000 y 1,300 pies (304.8 y 396.24 metros, respectivamente) de altura. En este lugar, se encuentra la región de la montaña del este, un área moderadamente empinada y más baja que la del norte. Por el norte, se encuentra la Cuchilla de Hato Nuevo. El punto más alto del territorio gurabeño es el cerro La Silla, localizado en el barrio Masa con 367 metros (1,204 pies) de altura sobre el nivel del mar. Al sureste, en el barrio Mamey, se presentan otras elevaciones menores correspondientes a la Sierra de Cayey.
Esta topografía tan peculiar le ha dado una característica muy llamativa para todo aquel que visita el municipio. Al centro del pueblo, en el sector llamado El Cerro, Gurabo cuenta con cinco escaleras, las cuales dan acceso a la calle principal, Andrés Arús Rivera. Estas escaleras pintadas de colores radiantes, extremadamente empinadas y estratégicamente ubicadas, fueron construidas bajo la administración del ex Alcalde, Miguel González en 1943 y constituyen uno de los atractivos principales de la localidad, tan es así. que le ha legado su cognomento:: Gurabo “El Pueblo de las Escaleras” Los obreros gurabeños cargaban la arena y la piedra en latas y las sostenían con palos para llevarlas hasta El Cerro. Utilizaron instrumentos rústicos como: pico, pala y azada. Fueron reconstruidas durante la administración del ex Alcalde, Ramón García Caraballo durante el periodo del 1980 hasta 1992 y se remodelaron nuevamente en el 2004.
Para que tengan una idea de la monumental altura de éstas, le presentamos una breve descripción de cada escalera y el nombre de la calle donde ubican:
Zoilo Rivera Morales: 136 escalones, 12 descansos, 4 faroles (la más larga)
Zenón Vázquez: 136 escalones, 10 descansos, 5 faroles
Santiago: 57 escalones, 8 descansos, 7 faroles
E Este: 59 escalones, 5 descansos, 4 faroles
(Existen, otras tres escaleras de igual atractivo, aunque no también conservadas, que no son tan conocidas por estar en sectores mas apartados del centro del municipio).
Aunque la LEY NUM. 83 DE 27 DE JULIO DE 2001 sólo dispone que el Instituto de Cultura Puertorriqueña identifique las estructuras enclavadas en la zona urbana del Municipio de Gurabo, que daten de años anteriores al 1920, estas estructuras conocidas como “LAS ESCALERAS DE GURABO”, por sus características arquitectónicas, históricas, artísticas y culturales, ameritan ser preservadas como legado histórico para futuras generaciones y así lo ha tomado el pueblo.
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Relato de: La Virgen del Cerro El Cerrito de Gurabo jamás me pasa, ni me pasará inadvertido pues en primer lugar, queda justo frente a aquellas monumentales e intrincadas escaleras que tanto se diferenciaban de las aplanadas y mal embreadas calles de las barriadas. En segundo lugar, El Cerro sería siempre eterno por ese relato al que se hacía referencia y que “paraba los pelos de punta” o conmocionaba sobremanera el espíritu. Comentaban que, en noche de luna plena, esta virgen de mantos azules y turquesas, de rostro oscuro y lozano, protectora por tantos años de los habitantes del Cerro, solía aparecerse. De igual modo, Leoncito, el Billetero -quien para completar su jornada de trabajo pregonaba por todo el pueblo con una caja pesada sobre su cabeza: “Fuerza, fuerza. Mondongo, mondongo…”- decía que el primero que la vio o se le apareció fue a don Fruto Ayala durante una noche por demás lluviosa. Luego se comprobó mediante otros relatos que sí se aparecía en noches de luna plena, pero sólo si eran lluviosas. A don Fruto (quien quedó de por vida marcado, tanto por el asombro como por un inexplicable regocijo), ella tan sólo le pidió a cambio de este inesperado privilegio que mantuviera en secreto los detalles de tal aparición. Le otorgó, además, gozo espiritual y sanidad para sí mismo, sus familiares y vecinos, y le prometió que otras señales o manifestaciones le serían reveladas o compartidas… Hoy sabemos que esto ocurrió durante su segunda manifestación o reaparición en el poblado. Las imprecisiones del relato de Leoncio Abadía (Leoncito, el Billetero) quedaron sin resolverse, pues tan fatigado y oprimido como vivió, así murió: aplastado por el camión debajo del cual dormía o debajo del cual pretendía olvidar o aliviar su eterno cansancio. Fue Leoncito el que además sostuvo que lo de la lluvia tenía que ver con el deseo de la Virgen de volver al mar (o más bien de recordar cómo volver), del cual una vez había llegado. Dijo a su vez que lo de la Luna Plena tenía que ver con el esparcimiento espiritual que se les permitía a los negros esclavos para tocar tambores, rendir culto a sus ancestros y deidades (y por supuesto liberar tensiones y “malos pensamientos”) en esas noches plenamente iluminadas, plenamente seguras... Porque hasta el Cerro llegaban esos cánticos de ferviente adoración al Creador, que tanto conmovían su espíritu. Otros señalan que lo de la Virgen del Cerro se remonta al tiempo del movimiento telúrico ocurrido hace miles de años en Puerto Rico cuando parte del suroeste de la Isla se levantó y propició lo que en Lajas, Guánica, Cabo Rojo… se conoce como la elevación de esa región (en contraposición con el sumergimiento del noroeste) y la mineralización de su subsuelo. Este acercamiento mítico relata que una gigantesca ola marina se desplazó a través de toda la región sur, rebasando la Cordillera Central a la altura de Cayey, atrechando hacia el Valle del Turabo y llegando hasta la falda o base de El Cerro de Gurabo. En ese movimiento y reacomodo, se dice que quedó atrapada -cerca de lo que hoy se conoce como la Escalera Zenón Vázquez- una sirena a quien un grupo de niños protegieron, alimentándola y escondiéndola entre sus familiares. Los niños no tan sólo la sobreprotegieron, sino que le transmitieron el amor más puro y desinteresado, colmándola de alegrías y creando con ello las condiciones para su inusitada vitalidad y sorprendente inclinación hacia la intensidad de la luz, la pureza y el sentido de servicio. Luego de su transfiguración, y marcado por su enorme magia, el Cerro se convirtió en la envidia de todos los pueblos boricuas y caribeños, pues era evidente la contagiosa armonía entre toda su gente y la manifestación gloriosa de los colores tan refulgentes, luminosos y contrastantes que hicieron de Gurabo un lugar paradisíaco. Entonces las cosas cambiaron para mal… Con el pasar del tiempo, fue tanta la genuflexión hacia lo extraño o extranjero, hacia lo cómodo o dependiente, fue tanto el maltrato a nuestro ambiente y hacia nuestros niños -hacia esos mismos niños que tanto ella quiso- que ella prefirió ocultarse y retornar al mar. Por cada acción envilecedora, por cada atropello a los niños o a sus madres, por cada indolencia de las autoridades o mayores, sentenció ella que los colores de El Cerro se irían desvaneciendo hasta adquirir un tono cada vez más grisáceo y tísico, y un carácter paulatinamente sepulcral. Algo que en efecto pasó y así se comprobó lo revelado a don Fruto Ayala en la segunda aparición que le dispensó la Virgen durante una noche de luna plena y de lluvias torrenciales. Fue justo cuando la propia comunidad del Cerro decidió organizar una ofensiva a favor de la niñez, justo cuando el párroco y pastores de distintas iglesias enfrentaron su reto histórico, justo cuando un niño pintor decide recrear el nacimiento del Niño Dios en el tope del Cerro, justo cuando la gente decidió arraigarse en la veneración y respeto hacia sí misma, hacia sus ancestros y mayores, justo cuando la universidad de ese bendito valle se integra a la comunidad… Fue entonces y sólo entonces que el Cerro comenzó a despertar plenamente a la manifestación del color, a la razón misma de la vida. El razonamiento del niño pintor fue lo que más le llamaba la atención: “Si los Reyes (siendo magos, ricos y poderosos) habían inclinado sus cabezas o doblado sus rodillas ante un ser tan singular como Jesús -dijo el niño artista-, lo lógico es que el renacimiento de éste en Gurabo, en el tope de su cerro, haga que todos (blancos, negros, hombres, mujeres, jóvenes, ancianos y también los niños) seamos dignos del mayor respeto y consideración”. Fue así que este niño artista hizo su primera instalación, denominada La llegada de los Reyes Magos al Cerro de Gurabo y la segunda, de título Buscando al Niño, marcada ambas por un extraordinario sentido caribeño, la autoestima de su abnegada y laboriosa gente y una humanización de las casitas… Ahora el colorido del Cerro es innegable. Y se sabe que hay comentarios recientes y reiterados de personas que dicen haber visto nuevamente a la Virgen, lo mismo de día que de noche, llueva o no llueva... Lo mismo en el Cerro de Gurabo, en el centro o casco urbano de Humacao o en cerros tan distantes como el de Yauco… ¡Roguemos que así sea! |
| Referencias: www.marcanogarcia.com, www.GuraboPR.com2 |
KTA / OCTUBRE 2012
Casitas de los Bomberos ...historia y justicia
Me atreveria a decir que no exite nadie en nuestro pais que no haya escuchado la frase “Ponce es Ponce y lo demás es…” Respetando las ejecutorias de otros municipios, hay algunas dignas de resaltar y..por ello, lo invitamos a touristear por las “Casitas de los Bomberos” en Ponce para que conozcan una historia muy particular.
Hagamos un poco de historia:

El 25 de enero de 1899, poco después de que concluyera la guerra Hispanoamericana, las tropas norteamericanas seguían ocupando gran parte del país, incluyendo, como es natural, a Ponce. Allí, en la calle Comerío donde ahora se encuentra la Escuela de Artes y Oficios, tenían un cuartel de artillería, llamado popularmente ‘El Polvorín’, donde almacenaban municiones y armamento. Además, en su interior tenían una caballeriza donde guardaban los caballos así como las mulas que se usaban para arrastrar las piezas de artillería. También, como es lógico, tenían grandes cantidades de heno, para alimentar los animales.
En fin, en la noche del 25 de enero se inició en el almacén de heno un fuego que amenazaba con desplazarse en cualquier momento hacia el área donde estaban almacenadas las municiones, incluyendo pólvora, dinamita y otros explosivos, lo cual, por supuesto, tenía el potencial de provocar una explosión de gran magnitud que, en efecto, destruyera buena parte de la ciudad.
Al estallar el incendio, sin embargo, las autoridades militares determinaron que los bomberos no debían tratar de apagarlo, y en dos ocasiones dieron órdenes de retirada. El ejército americano actuó así pensando tal vez en la seguridad de los bomberos, pero tal vez también porque llevaban muy poco tiempo aquí y todavía no sabía interpretar muy bien cómo era la vida en una isla tropical. De los 40 a 50 bomberos que respondieron al llamado de alerta, solo siete activos entonces -reforzados por un civil- optaron por desobedecer las instrucciones militares.
El civil Rafael Rivera Esbri, fue quien tomó la iniciativa y convocó a los bomberos para que lo acompañaran y quien luego sería Alcalde de Ponce (1915-17). Como dato curioso, tambien resultaría ser bisabuelo del actor Benicio del Toro.

Luego de consumada la gesta, sin embargo, recibieron un premio inesperado: las autoridades militares los acusaron de insubordinación. Pero de inmediato se formó una comisión ciudadana encabezada por Miguel Rosich, que tuvo éxito en su reclamo de que en vez de enjuiciar por insubordinación a los bomberos en una corte militar y a Rivera Esbri en una corte civil, todos debían ser considerados héroes.
Y, en efecto, la asamblea envió la proclama redactada en ese sentido a lo que hoy se conoce como el Museo del Parque de Bombas, declarando héroes (Héroes del Polvorín) a los bomberos Juan Romero, Rafael del Valle, Cayetano Casals, Pedro Sabater, Gregorio Rivera, Pablo Ruiz y Tomás Rivera, y el civil Rivera Esbri.
Esta particular historia ocurrió a tres cuadras del Parque de Bombas, en una calle que hoy lleva el nombre de 25 de enero y en ella puede verse una larga hilera de casas (40 en total) de madera pintadas de rojo y negro, que representan tanto los colores de la ciudad conocida como la Perla del Sur, como la de su famoso Parque de Bombas.
Datos historicos obtenidos de entrevista publicada en rotativo al historiador oficial del municipio de Ponce, Jorge Figueroa.?
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Cerro El Sombrero
San Sebastián Del Pepino, - En el año de 1752 en un extenso valle protegido por montañas y regado por los ríos Culebrinas y Guatemala nace un nuevo poblado al cual se le llamó El Pepino. Su nombre original, San Sebastián de las Vegas y el Pepino, fue acortándose al pasar los años. En 1765 se reporta como San Sebastián de Las Vegas y Pepino. Diez años después se describe como Las Vegas y pepino. Para 1783 aparece como Vegas y Pepino y ya entre 1793 y 1795 se empieza a usar el de Pepino; siendo generalmente presidido por el nombre de su patron San Sebastián El Pepino permanecería en uso hasta el año 1869. Pero esto del nombre es material de otra ocasión…
El Pueblo de San Sebastián de las Vegas del Pepino se encuentra localizado en el centro del Noroeste de P.R. Colinda con los municipios de Isabela, Camuy, y Quebradillas por el norte. Las Marías, por el sur. Lares al este, Moca y Añasco al oeste.
Pero a lo que vinimos, …lo de hacer referencia a su nombre, viene porque su origen, "San Sebastián de las Vegas del Pepino"., nos da una idea de a donde los llevaremos a “touristear” en esta nueva Aventura. Veamos, según las teorias, el nombre se deriva de su geología. Dado el tipo y cantidad de montaña (mogotes y pepinos), éste obtiene su nombre.
En terminos de su topografía, esta ubicado en la zona corisca. En su parte sur se encuentra el Interior Montañoso Central. Es por ello que aquí encontramos numerosas pequeñas elevaciones o mogotes, localmente llamadas "pepinos", de donde surge el nombre de San Sebastián del Pepino. Pero en general, su relieve es poco elevado. Hacia el sudoeste encontramos los cerros Yaitini y Gritadero (en Alto Sano) y Cascajillo (en Sonador), y hacia el centro oeste, El Mago (en Eneas, cerca del limite con el barrio Magos), todos inferiores a los 250 metros (820 pies) de altura sobre el nivel del mar. Poco menos de 100 metros (328 pies) mas elevados que,estos son La Silla y El Sombrero, situados hacia el centro noroeste, en la línea divisoria de San Sebastián e Isabela.
Y…es este ultimo al lugar que viajaremos hoy, hermoso lugar para visitar y disfrutar una experiencia diferente con una vista !espectacular!. El Cerro el Sombrero
Cerro El Sombrero es una cadena de montañas entre el municipio de Sansebastián e Isabela. Sube a 1,070 pies (326.14 metros) encima del nivel de mar. Ees localizado en la Latitud: 18.394392 y la Longitud: -67.004623
Bodegas Andreu Solé… un !paraiso escondido!

Este maestro bodeguero perfeccionó lo aprendido de su progenitor, un experto enólogo hasta lograr a inicios del 2008, hacer realidad el sueño de su padre Juan: cosechar un viñedo en Guánica. El premio a este esfuerzo... producir, en sólo una cosecha, por ejemplo, más de 5,000 botellas del vino, al que nombro Doce Calles, en honor a las primeras etapas de deesarrollo de este pueblo que lo ha acogido como uno de sus hijos adoptivos más queridos. Pero eso no es todo, además de Doce Calles, !su obra maestra! Andreu también produce la sangría Candela y Blanca y un vino blanco al cual bautizo Solé Moscatel. Este último fue muy popular, pero como dice el refrán, lo bueno dura poco y 'la cosecha ya se agoto. Sin embargo, para el que se haya quedado con la “lengua paradita”, el maestro bodeguero nos complace con una amplia variedad de licores artesanales elaborados en el mismo lugar y con sabores de aquí: café, guanábana, mandarina y nada más original, cilantrillo, si, asi como lee, ! cilantrillo !, Vaya y pruebe.
Este proyecto lo comenzó mi padre en el año 1980 en Guánica. El determinó que aquí existía un microclima dentro del trópico y encontró la posibilidad de que la uva se adaptara. Se comenzó la siembra entre 1981 y 1982 . Lamentablemente el terreno alquilado en aquel tiempo era inundable y nosotros lo desconocíamos . Catorce años más tarde, decido reiniciar el proyecto con un nuevo concepto artisanal, que incluía la producción de vino reforzado, vino regular, y una línea de licores artesanales. Con este concepto en mente comenzamos los procesos de permisología y posteriormente las siembras. En 2009 abrimos nuestras facilidades al público general presentando los productos que tenemos en producción regular, nos comenta.
Bueno, ya habiendo curioseado por la Bodega donde se encuentran los barriles en que se añeja el vino, entre uno y cuatro meses, un clima que enfría por la cercanía de la bahía y disfrutado del exquisito menú del restaurant Iluminado por faroles: tapas, comida internacional, pinchos de pollo glaseados con licor de mandarina, cortes de carnes con papitas, chorizos al vino, vinos de la casa y una vez al mes, paella y bohemia, al fin salimos al viñedo ubicado a 15 minutos del lugar y cuyas excursiones son sólo domingos luego del medio día (a un costo mínimo de $10.00 pesitos por persona. Piense, ni por $10.. ni por mas lo verá en otro lugar, ok).

En la finca de ocho cuerdas hay distintas variedades de tempranillo camelot y muscatel. Pero también la comparten con otros frutos como calabazas, cebollines, papaya, pimientos y tomates. Guánica tiene un clima ideal porque al ser un suelo en el que abunda el agua, permite que la raíz de los viñedos se mantenga húmeda, mientras la hoja está seca. "Es el clima perfecto", señala al momento que nos muestra unas uvas moscatel jóvenes entre las hojas.
Experimentó durante años con ardua paciencia diferentes injertos de vides de California y España, con variedades de tempranillo y merlot, hasta "atemperar" las plantas con el clima tropical. Un microclima como éste evita el exceso de lluvias típico de la región, lo que ayuda a que "la uva se estabilice y produzca buena calidad". Recordemos que la finca se encuentra junto al Bosque Seco de Guánica. Pero a pesar de que las vides están sembradas en una zona excepcionalmente seca de Puerto Rico, las abundantes lluvias pasadas acabaron con la mitad de la cosecha.

Media docena de empleados atiende el viñedo durante el año mientras trabajan en otros cultivos de temporada. Aparte de eso tengo la colaboración de la Dra. Regon de la Universidad Politécnica de Valencia y de la enóloga y agrónoma Aurea Ponce de Valencia para poder obtener el máximo potencial de las variedades desarrolladas. "Podría ser una buena agroindustria para el suroeste de Puerto Rico, pero no está reconocido y hay mayor riesgo", indicó el agricultor.

Esta abierto Viernes y Sábado de 7:00pm a 1:00am y los Domingo de 12:00am a 5:00pm. Los Domingos ofrecen un tour a su Finca donde tienen su Viñedo hasta llegar nuevamente a la Bodega.
Bodegas Andreu Solé
David “Kimby” Crúz

MUSEO EN HONOR A JUAN PABLO II
Como preambulo a la Semana Santa que se avecina y ante la proximidad de cumplirse el primer año de la beatificación del Papa Juan Pablo II, acontecida el 1 de mayo de 2011, millares de compatriotas recuerdan con nostalgia, casi 28 años después, su histórica visita a Puerto Rico el 12 de octubre de 1984. Y son muchos los fieles que buscan alternativas que les hagan sentir aquella sensación de paz que el inolvidable “Papa Viajero” – como se llamó por haber sido el primer Sumo Pontífice que recorrió gran parte del mundo- les provocó durante su estadía en nuestra isla.

Quienes han visitado Añasco saben que, además de su cautivante sabor pueblerino y valiosa historia, este pequeño y pintoresco municipio aledaño a Mayaguez en la region Oeste, cuenta con otro atractivo muy especial: el MUSEO EN HONOR A JUAN PABLO II, que es el único religioso que existe en la Isla que rinde tributo al legado de uno de los máximos jerarcas de la Iglesia Católica y más querido de todos los tiempos.
Su fundador David “Kimby” Crúz apasionado estudioso de la vida del polaco Karol Józef Wojtyla – nombre de pila de Juan Pablo II (1920-2005) -, ha convertido su hogar en lo que asegura es “el mayor museo del Caribe y probablemente del mundo” dedicado a tan insigne líder religioso.
Crúz inició esta Aventura en el 2006 con la memorabilia que recopiló a lo largo de 27 años (1978-2005). Su pimer artículo fue una estampita de 25 centavos que compro en un pulguero. Desde entonces su hogar se ha convertido en lugar de pepergrinación al que acuden, no solo devotos boricuas, sini también, procedentes de México, Nueva York, Panamá, República Dominicana, Venezuela y otras regiones de América, desde estudiantes hasta profesionales.
Durante su visita a la tumba de Juan Pablo II, tomó fotografías para aportar más recuerdos propios. Pore so, presume de poseer “estampas que nadie más tiene en el mundo”. Además, muchos peregrinos le han obsequiado recordatorios muy llamativos y valiosos: desde un retratito hasta un “pin”. Así que lo que comenzó con una diminuta estampita por la que pagó 25 centavos en un pulguero, dió paso a una vasta colección de aproximadamente 500 objetos alusivos.

Hasta ahora, la Iglesia Católica local no ha adoptado una posición official sobre este museo, Cuando los peregrinos llaman a la Parroquia para preguntar su localización exacta, el párroco responde que se trata de un proyecto privado, aunque brinda las indicaiones para encontrarlo.