Odón Alonso Ordás (1925-2011):
un director apasionado y elegante.
 
 
Durante su etapa como director titular de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico (1986-1992), el maestro español Odón Alonso Ordás (n. en La Bañeza, León, enero 28, 1925 – m. en Madrid, febrero 21, 2011) cautivó a los amantes del género clásico por la pasión que proyectaba al empeñar la batuta y por su elegancia ante el podio. Una de las características más particulares que los músicos reconocían en su persona era la poco común capacidad para imponer disciplina y requerir el máximo de cada instrumentista, pero a la vez hacerlos disfrutar de un ambiente relajado y de confianza. Sin que nadie a su alrededor se sintiera presionado. Son escasos los directores que logran ese balance, tan vital para que una orquesta que pretenda figurar entre las mejores – o ser considerada la mejor – funcione “como Dios manda”.
 
La pérdida física de este ilustre director, acontecida en una clínica madrileña, a la edad de 86 años, el lunes 21 del presente mes, nos motiva a repasar, aunque sea brevemente, su muy prolongada e intensa trayectoria artística. Comenzando por la circunstancia de que era miembro de una notable dinastía de músicos en la que, hasta los albores de la década de los ‘50, cuando su carrera experimentó el ansiado despunte, brillaba como principal figura Odón Alonso González, su progenitor, director de coros y orquestas, amén de prestigioso profesor. Fue él quien inició a nuestro reseñado en el estudio del piano cuando éste apenas contaba cuatro años de edad.
 
Ya adolescente ingresó al Conservatorio Real de Madrid, donde lograría ganar el Primer Premio en las categorías de Ejecutante de Piano y de Interpretación de Música de Cámara en el tradicional concurso enmarcado en los actos de graduación. Su carrera cobró gran impulso a partir de su nombramiento como director del Coro y de la Orquesta de planta de Radio Nacional de España (RNE). Sin embargo, procurando la perfección en su trabajo, retornó al Conservatorio para proseguir estudios avanzados en Dirección Orquestal (1956-1957). Para entonces, ya había alcanzado un cartel tan respectable como concertista y por su desempeño en RNE, que al concluir aquel adiestramiento le aguardaba la posición de director musical del Teatro de la Zarzuela de Madrid, que mantuvo desde su reapertura hasta su nombramiento como director de la Orquesta Filarmónica de Madrid en 1960.
 
 Su etapa consagratoria dentro de esta faceta la vivió frente a la Sinfónica Oficial de Radio Televisión Espanola (RTV), misma que abarcó 16 años (1968-1984). Durante ese período estrenó ante sus compatriotas 40 obras consideradas estándares o maestras del repertorio clásico. Especialmente: Alexander Nevsky (cantata para mezzosoprano, coro y orquesta de Sergei Prokofief); Canticum Sacrum (de Igor Stravinsky); Sonata Sopra Santa María (de Claudio Monteverdi) y Laudale Pouri (de Giovanni Batista Pergolessi). En el interín y, en calidad de director invitado, actuó frente a filarmónicas y sinfónicas de Portugal, Alemania, Austria, Francia e Italia.
 
 
Al concluir su etapa como director de la OSPR, recibió
Proclama declarándosele Hijo Adoptivo de Puerto Rico.
  
Tras su fructífera etapa en nuestra patria, donde había reemplazado al norteamericano John Barnett como titular de la OSPR, el maestro Odón Alonso regresó a su patria aunque no dejaría de recorrer el mundo cumpliendo compromisos artísticos , donde asumió la dirección de las facultades de Ópera y Oratorio en la Escuela Superior de Canto de Madrid, fue titular de la Sinfónica de Málaga (1995-1999) y se involucró en la creación de su proyecto más ambicioso: el Festival de Otoño Soriano, en la ciudad de Soria, Comunidad Autónoma entre Castilla y León. Este evento, que se celebra en el Auditorio que pocos años más tarde sería bautizado con su nombre, en el Centro Cultural del Palacio de la Audiencia de Soria durante el mes de septiembre, es dedicado a la música de compositores originarios de aquella región y a obras inspiradas en trabajos literarios inspirados en Soria, escritos por poetas tan venerados como Gustavo Adolfo Becquer (1836-1970); Antonio Machado (1875-1939) y Miguel Hernandez (1910-1942). Cabe señalarse que, al concluir aquel ciclo, recibió una Proclama en la que se le declaró, oficialmente, Hijo adoptivo de Puerto Rico.
 
Cultivó también la Composición, faceta en la que sobresalió, principalmente, por sus bandas sonoras para películas como El coyote (1954); Residencia para espías (1966); El diablo que vino de Akasawa (1971), etc. Igualmente para melodramas y comedias televisivas.
 
Su brillante carrera lo hizo merecedor de numerosos galardones y reconocimientos, tanto nanionales como internacionales. Entre ellos: Orden Cisneros, instituida por el General Francisco Franco para honrar a españoles distinguidos en diversas disciplinas (1964); Premio Record World entregado por los editores de la revista discográfica estadounidense homónima y correspondiente a Director de Orquesta Sinfónica del Año (1976); Medalla al Mérito Artístico de la Universidad de Granada (1978) y de la Universidad de Malaga (1982); Medalla al Encomendador de Isabel La Católica, conferida en el Palacio Real de Madrid y la Orden Al Mérito en Artes y Letras, conferida cpor el Gobierno de Francia (1989); Medalla al Mérito Artístico de la Universidad Complutense de Madrid y Proclama declarándolo Hijo Adoptivo de Soria junio 6 (1995), etc.
 
El 21 de septiembre de 2004, en el Auditorio Nacional de Madrid, fue objeto de un masivo homenaje por parte del Gobierno de España, al que se unieron numerosas instituciones culturales. En aquella inolvidable ocasión dirigió cuatro de las varias orquestas de las que había sido titular: Filarmónica de Málaga, Sinfónica de Radio Televisión Española, Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid y la Sinfónica Nacional de España.
 
Al otro día de su deceso (martes 22), el alcalde de Soria, Carlos Martínez Mínguez, anunció que el Ayuntamiento le confería, como tributo póstumo, la Medalla de Oro de la Ciudad y que la plaza adyacente al Centro Cultural del Palacio de la Audiencia donde creó el famoso Festival que puso el nombre de Soria en el mapa de España y en el de la música de concierto a nivel internacional será bautizada con su nombre. 1-fin
 
M.L.O. / KTA
Febrero de 2011.

 

 

 

 

 

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