Aunque muchos no lo crean, en Yauco se encuentra
Volkyland:
¡el Museo del Volkwagen más grande del mundo!

 

Por  Rachell E. López Ortiz
 KooltourActiva
 
 
 
 

Seguramente, muchos de quienes viajan a través de los pintorescos paisajes de Yauco «El Pueblo del Café» no imaginan que en medio de tanta belleza natural, enriquecida por una deliciosa gastronomía y en la Carretera 121, justo detrás del Centro Comercial Cuatro Calles, se encuentra un verdadero tesoro. Un lugar único que debe enorgullecer a todos los puertorriqueños. Y, como entendemos que es hora de que todos lo conozcan, aquí les develamos ese secreto tan escondido hasta ahora.

Se trata del Museo del Volky o Volkyland, como lo bautizó oficialmente su fundador, el reconocido naturópata doctor Norman González Chacón, quien desde su juventud ha sido apasionado de estos vehículos. Según confirman personalidades autorizadas de la industria automotriz, como el prestigioso Barry Meguiar, Volkyland alberga la colección privada de autos Volkwagen ¡más grande del mundo! Tan sólo en el primer salón de exhibición, que ocupa un espacio de 13,000 pies cuadrados, se muestran 75 de los 205 vehículos registrados como pertenecientes a este particular e interesantísimo recinto, inaugurado en enero del presente año, 2011.

 

Un recorrido por Volkyland que su creador concibió como Fundación para la Preservación del Volkwagen nos coloca frente a la historia de este vehículo, cuyo nombre en alemán significa carro del pueblo y que en México (específicamente en el estado de Puebla), donde se estableció su más grande y última fábrica  en América, se le bautizó como “escarabajo”.

 

Entre los 205 modelos en exhibición figura
el VW Beetle Split Window 1947 que se cree
perteneció a Ferdinand Porsche, creador de la marca. 

 

Su peculiar y rica exhibición no sólo consiste de fotos, memorabilia e información escrita sobre sus más de 200 modelos, sino también unidades originales que van desde el Volky tradicional en su carrocería, hasta ambulancia, camión de bomberos, camioneta postal, camper, remolque, taxi y vehículos militares. Cada uno de estos ejemplares, verdaderas joyas sobre ruedas de la postguerra, funcionan a la perfección encendiendo con el primer giro de la llave.

KTA: ¿Cómo surgió su afición por esta clase de automóviles?, preguntamos al doctor González Chacón.

“Cuando tenía 18 años de edad, trabajaba a tiempo parcial en la oficina central de Kodak en Puerta de Tierra. Así me ayudaba a sufragar mis estudios de Ingeniería Mecánica. A sólo metros de mi lugar de empleo se encontraba el primer concesionario de Volkwagen en Puerto Rico. Aprovechaba cada oportunidad que me surgía para caer por allí. Así me familiaricé con la mecánica tan sencilla y funcional de estos vehículos. Cada día mi fascinación hacia ellos aumentaba por lo bien diseñada de su mecánica en todos los aspectos. En 1958, por fin pude comprar uno, por el que pagué $900”.

KTA: Luego se convirtió en reparador, vendedor y coleccionista

“Sí. Entre 1964 y 1966 vendí 2,000 Volkys a los empleados de la PPG y la CORCO por $300 de pronto y plazos de $1,000. Gracias a eso logré pagar mi carrera como naturópata. También, los estudios de mis hijos. Mientras ejercía mi profesión, adquiría y restauraba modelos que, para mí, tenían valor sentimental. Pero, todavía no alcanzaba la docena. Cuando supe que las fábricas de Volkwagen en Alemania, Argentina, Brasil y México se aprestaban a cesar la producción de modelos clásicos, aproveché para reunir la mayor cantidad, muchos en muy mal estado, con la idea de conservarlos y, eventualmente, exhibirlos. Ese fue el origen de este museo”.

Entre los ejemplares que se exhibit en Volkyland figuran dos de los 3,000 que se manufacturaron en México durante 2003, que fueron los últimos en el mundo. Sus tablillas indican que la cantidad de autos que se fabricaron de esta marca fue 21,529,464 y un sello incrustado en cada uno de los referidos 3,000 certifica que estos pertenecen a la Última Edición.

Otros ejemplares muy particulares, con ínfulas de estrellas hollywoodenses, son los usados en escenas de explosiones en la película Volkyrie, protagonizada por Tom Cruise (2008); los Kubelwagen ordenados para la taquillera cinta homónima del director Bryan Singer y, sobre todo, el que es considerado Joya de la Corona, el WW Beetle Split Window de 1947 que, por sus excepcionales características, se cree fue conducido por el propio creador de la marca, Ferdinand Porsche. ¡Funciona perfectamente!

Los interesados en visitar Volkyland para disfrutar de una experiencia inolvidable, deben comunicarse a través del número telefónico (787) 267-7774 para informarse respecto a horarios y boletos. 1-fin

 

R.E.L.O / KTA.
Agosto de 2011.

 

 

 

 

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