Las jacarandosas Fiestas de la Placita Roosevelt:
30 años de algarabía, cultura y tradición
Redacción: KooltourActiva
La Urbanización Eleanor Roosevelt, localizada en el sector capitalino de Hato Rey, fue la primera que se construyó en Puerto Rico, ocupando los terrenos que, hasta entonces, había albergado a la comunidad conocida como Barriada Roosevelt. Ese hecho histórico comenzó a gestarse bajo la incumbencia del gobernador de turno, Theodore Roosevelt (su mandato abarcó el período 1929-1932), abuelo y primo político de Leonor, a partir de 1930. En sus contornos, también se construyeron las dos siguientes, Hyde Park y Santa Rita. Durante aquellos tiempos, toda aquella zona era parte del municipio de Río Piedras, que se incorporaría a San Juan en 1951.

A diferencia de las dos que le siguieron, la Urbanización Roosevelt – como se le conoce popularmente (sin agregar el nombre de la célebre ex Primera Dama norteamericana) – acogió a familias de las clases media y mediabaja, mientras que en Hyde Park y Santa Rita se establecieron las más encopetadas.
La configuraron de la que ahora nos ocupa incluye varias iglesias, escuelas públicas y privadas, canchas y parques, toda una variedad de establecimientos comerciales y dos recintos que comparten lo que sus residentes consideran “El Corazón” del sector por ser los más antiguos, representativos y servir de puntos de referencia para que los provenientes de otras regiones puedan llegar hasta allí con facilidad: el Cine Roosevelt y la Placita Roosevelt.

El primero, dotado de dos salas (una de 318 butacas y otra de 166), fue fundado por los empresarios Gerardo Baldrich Gómez y José Juan Salgado, habiendo sido inaugurado el 4 de septiembre de 1945. Dos años más tarde, 1947, fue vendido al magnate de la industria, Rafael Ramos Cobián. En 1978 fue adquirido por el señor Mario Solá Ramírez, quien se desempeñaba como distribuidor de películas mexicanas y administraba esta empresa desde 1975.
Al retirarse el señor Solá Ramirez, la administración pasó a manos de su hija Cecile Solá Placa y el esposo de ésta, Milton Garland. Ambos han seguido la filosofía establecida por sus antiguos propietarios y mantenida por su progenitor: la de cine de barrio, familiar, que fomente el fiel patrocinio del vecindario con bajos costos en los boletos de admisión y en las golosinas que vende para reforzar su sostenimiento. Por eso, posiblemente con el Auto Cine Santana en Arecibo – único Drive Inn que sobrevive en nuestro País – es uno de las dos salas de exhibición de películas más baratas en Puerto Rico: apenas $2:00. ¡A pesar de la remodelación a que fue sometido y su consecuente reapartura ofertando películas de estreno el 3 de mayo de 2004!
Al caer la noche y, sobre todo los fines de semana,
este hospitalario sector capitalino se viste de fiesta,
siendo la Placita el centro de reunión obligado.
El otro lugar emblemático, acoge las ya famosas y tradicionales Fiestas de la Placita Roosevelt, instituidas por la Asociación Recreativa y Cultural de la Urbanización Roosevelt – presidida por el señor Juan Ángel Medina Rosa – en colaboración con el Municipio de San Juan. Este evento, al igual que las centenarias Fiestas Patronales de todos los municipios, envuelve una serie de actividades diversas y las actuaciones de destacadas orquestas salseras, conjuntos pleneros y agrupaciones y solistas exponentes de otros géneros musicales. Suelen durar cinco días. El 17 de noviembre de 2010 celebraron su 30 aniversario, logrando convocar a sobre 30,000 alegres y bulliciosos visitantes.

Quienes visitan el sector en horas matutinas o vespertinas se encontrarán con un ambiente bastante tranquilo que, al caer la noche y, sobre todo los fines de semana, se transforma por uno más jacarandoso, siendo la Placita el centro de reunión obligado. El gentío aumenta cuando los cinéfilos salen del Cine Roosevelt. Mientras tanto, los bares que circundan la Placita experimentan sus mejores horas de negocio: Zavala, Restaurante Rebecca, Gabini’s Piano Bar – en cuyo segundo nivel ubica la academia de baile de la reconocisda coreógrafa Zaida Varas – y, al extremo opuesto, el Each’s Pub, Roosevelt Pub y Campo Adentro Bar & Pizzería. Para la gozadera nocturna de fines de semana, este sector resulta mucho más económico y tan atractivo como el Viejo San Juan.
Por eso, el concepto de pertenencia y de ser una comunidad muy unida, se refleja, incluso, en el lema adoptado por esta urbanización: “Roosevelt, un pueblo en la ciudad”. ![]()