Día de los Enamorados:
celebración con características propias
en Puerto Rico y en cada país de América

Por Rachell E. López Ortiz
Editora de KooltourActiva
 
Definitivamente, febrero tiene atmósfera de sensibilidad y aroma de chocolate, ¿verdad? Porque es durante este mes que nos afloran, con mayor intensidad, el romanticismo y la sensibilidad tornándonos como melosos. ¿qué es lo que sucede durante esta temporada del año? ¿Qué poder mágico nos envuelve y maneja nuestros sentimientos durante estas fechas? Respondiendo a esta pregunta, aquí les presentamos la historia que dio origen al esperado Día de San Valentín o Día de los Enamorados.
Al parecer, todo comenzó en la antigua Roma, donde se adoraba a Cupido, el Dios del Amor, según la mitología romana, a quien los griegos llamaban Eros. Durante cierto día que sus creyentes reservaban cada año y del cual siempre ha habido discusión respecto a cuál, específicamente, era, se le ofrendaban promesas que implicaban determinadas penitencias o sacrificios a cambio de que él les ayudara a encontrar la pareja ideal o a resolver conflictos de índole romántico.
 
Cupido es hijo de Venus (o Afrodita) – Diosa del Amor, la Belleza y la Fertilidad – y de Marte (o Ares), el Dios de la Guerra. Tradicionalmente se le ha representado como un niño alado, con los ojos vendados y armado de arco, flechas y aljaba. Su equivalente en la mitología griega es Eros. Su origen es bastante confuso, pero entre las tantas versiones que existen, dos son las más aceptadas.
La primera, aportada por Marco Anneo Seneca (54 a JC-39EC) ubica su cuna en Chipre, de donde también era originaria su madre, quien tuvo que esconderlo en los bosques para que fuera amamantado por las fieras que sólo con él eras piadosas. Venus no podía mantenerlo junto a ella temiendo el rigor de Júpiter, dios supremo de los romanos, quien, precaviendo todo el mal que el niño podría generar en el Universo, pretendía matarlo. Sin embargo, el Destino permitió que se mantuviera a salvo.

Cupido se desarrolló hermoso como su madre y audaz como su padre, aunque incapaz de ser guiado por la razón. De acuerdo con su leyenda, en el bosque fabricó un arco con madera de fresno y flechas de ciprés. Tiempo después, Venus le regaló otro arco y fechas de oro que eran de dos especies: unas tenían puntas doradas para conceder el amor a quienes flechaba, mientras que otras la tenían de plomo para sembrar el olvido y la ingratitud en los corazones. Su carencia del don de la razón fue la que originó el tan generalizado proverbio “Donde manda el corazón, la razón no impera”.

 La otra teoría a la que se le ha  concedido cierta dosis de credibilidad es la que el filósofo Marco Tulio Cicerón (106-43 a JC) anotó en su obra De Natura de Orum. Éste establece que Cupido no es el equivalente de Eros, aunque éste representa el mismo dios en la mitología griega. Porque ambos son personajes con orígenes y caracteres muy distintos. Por ejemplo, a pesar de que la imagen que la cultura popular le ha agregado y que ha permanecido hasta el presente, la cual proyecta a Cupido como un niño travieso, con aspecto de angelito y siempre empeñado en unir corazones, en realidad era caprichoso y violento, a diferencia de Eros, cuyo carácter es sereno, de modales delicados y personalidad pícara. Es a él a quien verdaderamente también le corresponde el título de Dios del Deseo y el Sexo. De hecho, la palabra erotismo se deriva de su nombre.

 

La celebración no se inspira en Cupido,
sino en el mártir romano Valentino.

 

Sin embargo, la realidad es que la fiesta que ahora nos ocupa no fue inspirada en Cupido – de haber sido así, se identificaría como Día de Cupido (o Cupid’s Day) –, sino en Día de San Valentín o Día de los Enamorados. Lo que sí tiene en común como el referido ser mitológico es el hecho de que también se originó en la antigua Roma. El personaje inspirador, Valentino, fue un prestigioso médico que vivió en el Siglo 3 de la Era Cristiana y que luego se convirtió en sacerdote. Desde entonces ejercía ambas funciones.

En abierto reto al Emperador Claudio II «El Gótico», acostumbraba casar a los soldados del Imperio que acudían a él para tal fin, lo cual provocó la ira del dictador, que entendía que la obligación militar de sus súbditos no era compatible con el matrimonio. Claudio II lo hizo encarcelar encomendando tal gestión a su oficial Asterius, quien cumplió aquel mandato. En la cárcel, Asterius trató de ridiculizarlo y “desenmascararlo” retándolo a que le devolviera la vista a su hija Julia, quien era ciega de nacimiento. Valentino aceptó el reto y, en nombre de Dios, logró el milagro. Ello provocó que Asterius le pidiera perdón y, junto a su familia, se convirtiera al cristianismo.

 

Pero, tal episodio no conmovió en lo absoluto al Emperador, quien por el contrario se ensañó más en su contra. Siguiendo la costumbre de la época, para la ejecución, por decapitación, en el año 270 se fijó la fecha del 14 de febrero, que correspondía al Día de San Pablo, Santo Patrón de Roma. Y, luego de haberlo sometido al más cruel martirio, hizo que lo decapitaran, junto a otros dos mártires: el Obispo de Iteramma – hoy Terni –, también llamado Valentino y un solado africano durante la conquista romana del África. Se cree que los restos de los dos Valentino son los que se conservan en la Vía Flaminia en las afueras de Roma, aunque muchos creen que el del Obispo Valentino es el que  se guarda en la Basílica de Terni.

La fiesta de San Valentín fue instituida por el Papa Gelasio I alrededor del año 498. La Iglesia Católica dejó de reconocerla en época tan reciente como 1969 como un intento de eliminar de su Santoral a santos de origen legendario. O sea, aquellos cuyas biografías están colmadas de datos que no necesariamente corresponden a la realidad, sino que, en su mayoría, son frutos de la imaginaría popular o cuya vericidad nunca ha podido ser comprobada. De todas maneras, continuaría celebrándose con el aval de las iglesias Anglicana y Ortodoxa.

En Estados Unios, la celebración del Día de San Valentín tuvo su génesis en la iniciativa de la señora Esther A. Howland (1828-1904), quien en 1847 comenzó a mercadear postales alusivas a la efeméride ya generalizada en Europa, en su natal Worcester County, Massachusets. Ella las identificaba como “valentines” y las mismas eran ilustradas con dibujos de corazones atravesados por la flecha de Cupido e imágenes de parejas profesándose amor.


Su éxito motivó que las ventas de tarjetas alusivas al Día de San Valentín o Día de los Enamorados se propagara por toda la Nación y a su práctica se sumó la de acompañar este detalle como otros tipos de regalos, siendo las rosas y las cajitas de dulces de chocolate los más representativos. Aunque ni en Estados Unidos ni en ningún otro país esta celebración tendría carácter oficial – es un dia laborable como cualquier otro – a partir de las primeras décadas del Siglo 20 sería adoptado en toda América, en gran medida como influencia directa de la influencia política, cultural y comercial norteamericana.

Así mismo fue introducido en Puerto Rico. Y aquí, como en los demás países hermanos, ha forjado su propia historia… sin alterar significativamente la original.

Posiblemente, entre las primeras señales de puertorriqueñización del Día de los Enamorados figuran los legendarios T-Danzants instituidos por el Escambrón Beach Club y el Hotel Condado Vanderbilt a partir de la segunda mitad de la década de los ‘30 y el Casino de Puerto Rico a partir de 1950. Igualmente, las programaciones radiales dedicadas durante todo el día a la música romántica, que eran tan esperadas durante las décadas de los ‘50, ‘60 y ‘70.

Con la proliferación de grandes centros de espectáculos, también proliferaron eventos artísticos inspirados en el Día de los Enamorados. El mexicano Marco Antonio Muñiz fue una estrella habitual en Puerto Rico durante estas fechas durante los ‘80 y los ‘90. A continuación, una breve muestra de los celebrados durante los últimos tiempos.

 

Algunos de los espectáculos celebrados
en los principales escenarios de Puerto Rico
inspirados en el Día de los Enamorados:

 

Armando Manzanero y Tania Libertad. – Enamorados. Centro de Bellas Artes Ángel O. Berríos, en Caguas. Productores: Paquito Cordero y Tomás Figueroa Sepúlveda. Fecha: febrero 2, 2008.

Braulio. – Íntimo / Para enamorados. Sala Sinfónica Pablo Casals del Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré.  Empresa productora: RTF Promotions. Fecha: febrero 5, 2011.

Cheo Feliciano y Giselle. – Serenata de amor / Noche de boleros. Ballroom del Hotel Caribe Hilton. Productor: César Sáinz & Rompeolas. Fecha: febrero 14, 1997.

Chucho Avellanet.Clásicos de amor. Artistas invitados: Jonathan y Yeika Álvarez, recientes participantes de la competencia de talento televisiva Yo canto. Hotel San Juan, en Isla Verde (febrero 11) y en el Hotel Ponce Hilton (febrero 14, 2012).

Chucho Avellanet y Lissette Álvarez.Acompañame. Teatro Yagüez, en Mayagüez (febrero 5 y 6); Hotel Ponce Hilton (febrero 7) y Centro de Bellas Artes Ángel O. Berríos, en Caguas (febrero 13, 2010).

Dyango. – Cantándole al amor. Compartiendo cartel con el quinteto El Consorcio, antes Mocedades. Centro de Bellas Artes de Caguas Ángel O. Berríos. Institución productora: CBAC. Fecha: febrero 15, 2008.

Enrique Cáceres, Johnny Albino y Julito Rodríguez Reyes. – Sólo para enamorados / El encuentro de las primeras voces del Trío Los Panchos. La Hacienda Country Club, en Río Piedras. En este evento actuaron también el Cuarteto Los Hispanos, Fernandito Álvarez y su Trío Vegabajeño, el Trío Los Ekos y el Grupo Bombay. Productor: Jorge Flores. Fecha: febrero 13, 2000.

Glenn Monroig. – Sólo para enamorados / … Porque te quiero. Centro de Bellas Artes Luis. A. Ferré. Productor: José Rafael «Pepe» Dueño Palmer. Fecha: febrero 17, 2011.

José José.Enamorados. Centro de Bellas Artes Luis A. Ferre. Productor: Ángelo Medina, hijo. Fechas: febrero 16-19, 1995. El último día, domingo 19, hubo dos funciones.

Lucecita Benítez. – Lucecita le canta al amor / Una velada romántica sólo para enamorados. Artista invitada: Frances Marrero «La Leona». Centro de Bellas Artes Ángel O. Berríos, en Caguas. Fecha: febrero 12, 2011.

Tania Libertad y Cuarteto Los Hispanos.Concierto de amor. Centro de Bellas Artes Ángel O. Berríos, en Caguas. Productores: Paquito Cordero y Tomás Figueroa Sepúlveda. Fecha: febrero 7, 2009.

 

En Latinoamérica, la celebración
se ha alejado de la influencia anglosajona.

 

El agregado de “… y de la Amistad” que se le ha agregado al Día de los Enamorados es fruto del oportunismo comercial en pos de extender las ventas de regalos alusivos para personas con las que no media interés romántico.

El hecho de que durante la segunda semana de febrero los pájaros suelen aparearse en los países nórdicos, es una circunstancia que, a pesar de que abona a la leyenda del origen del Día de San Valentín, en realidad no guarda relación directa con la misma. Simplemente, se trata de pura casualidad.

Con el propósito de impartirle elementos particulares y nacionales a la efeméride y no proyectarla como una copia de la celebración anglosajona, en la mayoría de los países latinoamericanos el Día de los Enamorados se ha diferenciado del original Día de San Valentín importando desde Estados Unidos. Por ejemplo, aunque en Argentina esta fecha también es popular, mucho más importante y publicitada es la Semana de la Dulzura, que se observa entre el 1 y el 7 de julio y cumple el mismo fin.

En Brasil se celebra El Día de Los Novios cada 12 de junio.

Colombia celebra el Día de los Enamorados el 14 de febrero, pero el Día del Amor y la Amistad, que tiene mayor arraigo, se observa el tercer sábado de septiembre.

En Chile existe el Día de la Amistad, que se celebra separadamente al del Día de los Enamorados, cada 20 de julio.

Tanto en México como en Perú se celebra el Día Internacional del Amor y la Amistad el 30 de julio y el regalo más representativo es el ramo de orquídeas.

R.E.L.O. / KTA.
Febrero 5, 2012.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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