? Yolanda Arroyo Pizarro
¡Calificada como una de las escritoras latinoamericanas más importantes
por la Secretaría de Cultura de Bogotá!
Por: Rachell E. López Ortiz

Entre la nueva camada de escritores puertorriqueños, Yolanda Arroyo Pizarro ya puede ser considerada una figura establecida. Su obra abarca el ensayo, la novela, la poesía y el cuento, siendo este último género el que le sirvió de puente para encaminarse hacia la escena literaria nacional. De hecho, fue como cuentista que se asomó a este fascinante ambiente y, como tal, se granjeó sus primeros lauros.
Kooltouractiva tuvo oportunidad de entrevistarla para beneficio de nuestros lectores. En ella descubrimos a una verdadera apasionada por el arte de la comunicación a través de las letras. Y nos convenció que el legado que continúa desarrollando, pues todavía puede ser considerada lo suficientemente jóven como para brindarnos muchos trabajos más – nació en Guaynabo, el 29 de octubre de 1970 –, tendrá vigencia imperecedera. Nos atrevemos decir que le aguardan significativos triunfos (ojalá que nuestra boca se haga santa).

KA: Abúndanos sobre tus inicios como escritora…
“El primer libro que me publicaron fue Origami de Letras, colección de cuentos sobre asuntos feministas y la estética de las constelaciones, que es un tema recurrente en mi obra. Guardo especial cariño al titulado Virginia, que respondió a mi temprana afición por las historias de Virginia Woolf. Luego, en el segundo libro que me editaron, Ojos de luna, escribí otro cuento sobre el mismo personaje. Mi primer trabajo fue muy en crudo, lleno de barroquismos de los que ahora me arrepiento. No había tomado talleres ni sabía nada sobre literatura más allá de que era adicta a la lectura. Pero, más tarde entré a los talleres de Luis López Nieves y Mayra Santos-Febres y fue con ellos que pude pulirme. Fueron extraordinarias experiencias que recomiendo a todos los futuros escritores. Tanto el profesor López Nieves como Mayra Santos-Febres han sido medulares en mi formación. Siento que tengo una deuda de gratitud con ellos. Fueron mentores que llegaron más allá de lo que meramente tenían que hacer con una estudiante. Trato de encaminar mi vida poniendo en práctica lo que ellos me ensenaron con las letras”.
KA: ¿Te trae algún recuedo particular la frase “Vimbi Botella”?
Obtuvo sus primeros premios literarios en un certamen
convocado por la Univesidad Central de Bayamón en 1989.
“Cuando cursaba el décimo grado tenía una amiga a quien llamaban «Vimbi». Me gustaba tanto el sonido de ese apodo que decidí utilizarlo en un cuento, agregándole lo de la Botella. Fue con ese cuento que gané el certamen de la Universidad Central de Bayamon (UCB) en 1989. Aquel año sometí dos trabajos. Vimbi Botella obtuvo el Primer Premio y, el otro, una Mención Especial. En aquel segundo cuento abordé el tema del SIDA que, para 1987, apenas empezaba a mencionarse”.
KA: ¿Como describes tu obra, en general? ¿Algún otro tema recurrente, además del que ya mencionaste?
“Mi obra es polifacética, pues he abarcado los géneros que mencionas. He publicado columnas en varios medios periodísticos y ahora, finalmente, tengo un poemario, Perseguidas que es, más bien, un intento por reunir lo que mi otra gran maestra, Mairym Cruz Bernal, me enseñó en sus talleres de Escritura Confesional.
KA: ¿Te llama la atención el drama?
“Escribí una obra teatral, ¿A dónde va el amor?, que monté y dirigí en una sala del barrio Amelia, en Cataño, en 1990. Entonces era muy jóven. Fue algo muy básico y breve. Creo no lo repetiría”.
KA: Sé que entre tus temas favoritos resalta el concerniente a la identidad caribeña, particularmente lo relacionado a la emigración, que es de eterna vigencia. ¿Qué nos dices al respecto?
“Desde que era jovencita, el tema migratorio me tocó de muy cerca. Viví en un pueblo costero, Cataño, al cual se allegaban historias de todo tipo. En mi familia vivimos un evento del tercer tipo con un asunto migratorio que me marcó. Eso me hizo obsesionarme con este asunto hasta el punto que escribí Los documentados. Odio los márgenes. Por tanto, tengo que escribir sobre ellos”.
KA: A Mayra Santos-Febres se le reconoce por haber roto con tabués dentro de su generación. Por decir lo que muchos no se artrevían. Ejemplo de ello es su novela Sirena Selena vestida de pena. ¿Coincides en algo con ella y con otras autoras como, por ejemplo, Mayra Montero? ¿Cómo te ubicas dentro de la generación de escritoras a la que perteneces?
“A ambas las admiro y las leo. Aprendo mucho de ellas. Creo que, de algún modo, también mi literatura rompe tabúes y eso me hace una disidente, una transgresora, una atrevida… Me gusta decir lo que los demás no dicen y hacerlo como nadie nunca antes lo ha hecho”.
“Como dice el gran pensador René Pérez Joglar «Calle 13»,
cuando se lee poco, se dispara mucho”.
Nuestra entrevistada, poseedora de un Bachillerato en Gerencia y con estudios en Mercadeo y Tecnología Educativa, completa actualmente la Maestría en Literatura en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, en el Viejo San Juan. En 2007 fue calificada como una de las escritoras latinoamericanas más importantes por la Secretaría de Cultura de Bogotá, Colombia, y el Hay Festival durante el Encuentro de Escritores de Menos de 39 Años, avalado por la UNESCO. Fue la única representante boricua en aquel evento.
“Ese Encuentro de Escritores se hizo para reunir la nueva cosecha de narradores en surco al futuro de la Literatura Latinoamericana. Fue una experiencia que me brindó muchas satisfacciones. Algo espectacular bajo la sombrilla de 60 actividades en las que se discutió el rumbo de la narrativa y la novela en Centro y Sudamérica. Piedad Bonnet, quien tuvo a su cargo la tarea de convocar a los escritores participantes, procuró que los seleccionados evidenciaran conocimiento de la literatura que se está cultivando internacionalmente. Quería que se adivinaran grandes lectores detrás de los escritores. Además, allí se enfatizó en los lenguajes arriesgados y novedosos. La robusta vida cibernética acerca fronteras, diálogos, diatribas sobre los nuevos escritos, los nuevos mensajes, el clamor de la posmodernidad, otras miradas, un gran futuro rodante en la diversidad y eso le da alas fijas a una gran literatura. Para mí significó el reconocimiento de que se observara a Puerto Rico como una fuente en efervescencia de talentos escribientes, entre ellos yo. Y eso fue muy halagador”.
¿Qué opinión te merece la situación de la literatura en nuestro país, como industria y en términos culturales? ¿Piensas que cuenta con suficiente apoyo por parte del público y del Gobierno?
“Me gustaría que el apoyo a las Letras fuera mayor, tanto de la industria como del Gobierno. Como dice el gran pensador René Pérez Joglar «Calle 13», cuando se lee poco, se dispara mucho. Ello es una metáfora de las pocas alternativas reales y de altura en términos de conocimiento a las que se enfrenta un ser humano al no leer, al no querer saber, al no desear discutir…”
Iniciativas como el PEN CLUB o el pasado Festival de la Palabra, por ejemplo, son herramientas vitales para exponer nuestra creación literaria. Pero, ¿qué aspectos consideras que deben mejorarse y cuáles son sus fortalezas?
Gran parte de su obra está dispersada en publicaciones
internacionales y portales cibernéticos.
“Soy activista dentro de las filas del PEN Club, del Festival de la Palabra, del Salón Literario Libroamérica de Puerto Rico, del Colectivo Literario Homoerótica, de las Tertulias en la Casa Museo Concha Meléndez, de los talleres literarios que ofrezco, de los congresos y los coloquios a los que se me invita. Claro que son herramientas vitales para exponer nuestra creación literaria, pero ninguno se sustenta solo. Tenemos que estar allí, dentro de cada uno de ellos haciendo cosas, ofreciendo nuestra mano, realizando labores voluntarias y trabajando hombro con hombro. Todo puede mejorar siempre y cuando seamos parte de ese todo. No desde afuera criticando en el vacío. Ghandi decía: «Sé tú mismo el cambio que deseas ver en el mundo». Es algo que me tomo my a pecho y que recomiendo como terapia contra las penas, la desilusión e, incluso, la apatía”.
KA: ¿Qué opinión te merece la nueva generación de autores, su temática y su
compromiso?
“Esto es casi como hablar de los hijos o sobrinos de una. Yo les deseo todo el éxito del mundo en sus carreras literarias, porque es como único se preserva la cultura escrita. He visto muchos trabajos interesantes en escritores novísimos tales como Juan Luis Ramos, Samuel Medina, Ángel Antonio Ruiz, Angélica Díaz, Bárbara Otero, Melany Minet, Christian Ibarra y Javier Febo. Ellos se destacan por el uso de la cultura popular en sus textos, del hiperrealismo, del texto infractor que revierte las normas, de la poesía desdoblada y cándidamente erótica. Les veo un compromiso real con las letras. Les siento la seriedad que esta profesión requiere y a la vez una soltura sin mayores cismas que los dominen”.
KA: ¿Cuáles han sido tus influencias en términos literarios?
“Cuando se contesta esta pregunta hay que tener mucho cuidado, porque una puede sonar pretensiosa. O sea, decir que mis influencias son Susan Sontag, Virginia Woolf o Mario Bellatin es un tanto jactancioso si no se aclara que no es una comparación de iguales. Yo prefiero explicar que es que me gusta tenerlos de referencia, de punto de partida… Es el caso con la narrativa de Toni Morrison, de José Saramago y de Doris Lessing. Para mí son pilares vitales desde donde parto a elaborar comunicaciones con el lector”.
KA: ¿Autores y géneros preferidos?
“¡Uy! Son cientos y cientos mis autores preferidos. Podría mencionarte a Samantha Schewblin, a Cristina Rivera Garza, a Laura Restrepo, a Alejandro Zambra, Andrés Neumán, Leonardo Valencia, Luis Negrón, Mayra Santos-Febres, Luis López Nieves, Mairym Cruz Bernal y muchos más. Mi género preferido es el cuento, aunque de vez en cuando migro a la novela.
KA: ¿Cuándo nace Boreales, la editorial, la revista…?
“Boreales, el concepto, se inició como un espacio de ejercicios narrativos cortos en blog, tipo bloc de notas en la dirección http://narrativadeyolanda.blogspot.com/ . Inicialmente, lo creé en 2005 para dar difusión a textos de mi autoría. Luego comencé a invitar a otros escritores. Después de eso, en 2009 se convirtió en una revista literaria cuyo primer número se lanzó el año pasado. No es ni nunca ha sido una editorial. Siento mucho respeto por esa palabra. Es, más bien, un proyecto de publicación alternativo para escritores en ciernes que demuestren cierta calidad estilística”.
KA: ¿Cuán “cuesta arriba” es un proyecto como este al compararse al vacío existente de proyectos similares?

“Bastante cuesta arriba. Todos los textos que me envían como colaboraciones pasan por mis ojos, porque leo mucho y le tengo mucho respeto a los escritos de cada uno. También los lee el colega escritor Jesús Manuel Santiago Rosado, quien me ayuda con la edición y acaba de lanzar su ópera prima de poesía titulada Bachata Rosa en tres tiempos. Además me colabora la fotógrafa y artista creativa Zulma Oliveras Vega con sugerencias puntuales en el escogido de las obras y la maquetación de las publicaciones. Fuera de eso, quienes intervienen lo hacen con leve periodicidad y de manera intermitente, por lo que el trabajo en ocasiones se acumula y se vuelve casi maratónico cumplir con los datelines (o fechas de cierre). La distribución y el mercadeo del producto final también corre por mi cuenta, al igual que la creación de material promocional, invitación a actividades literarias y hasta los book trailers”.
KA: ¿Proyectos futuros?
“Deseo terminar una novela que me tiene muy ilusionada y cuyo eje temático gira en torno a algunos textos del libro de cuentos Ojos de luna. También estoy gestando una antología de poesía con Mairym Cruz Bernall que se titula Ejercito de rosas y que esperamos editar muy pronto. Me muero por visitar la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y quiero que eso suceda este año o el próximo’.
KA: ¿Algún comentario final para los lectores de Kooltouractiva?
“La literatura me ha dado inmensas satisfacciones a nivel profesional y afectivo. Les invito a que hagan eso que tanto les apasiona sin cesar, sin tomar pausas, con el mayor esfuerzo de sus corazones. No se hagan trampa ustedes mismos creyendo todas las excusas que los alejan de su meta. Crean que pueden… y podrán”. 
Obras publicadas:
•Origami de letras (Publicaciones Puertorriqueñas, 2004). Cuentos.
• Los documentados (Editorial Situm, 2005). Novela. Ganadora del Premio
del PEN Club en 2006.
•Ojos de Luna (Terranova Editores, 2007). Cuentos. Seleccionado por El
Nuevo Día entre Los Mejores Libros de 2007. Merecedor del Premio Nacional
de Cuento conferido por el Instituto de Literatura de Puerto Rico en 2008.
•Infusiones (Editorial Alfaguara, 2008). Cuentos.
•Epidemiología 2da Ed., Boreales (2010)
•Los documentados 2da Ed., Boreales (2010)
•Medialengua, Editorial Situm (2010)
•Historias para morderte los labios, Editorial Pasadizo (2009) Premio PEN
Club 2010
•Avalancha (2011)

Escritos suyos aparecen en cuatro antologías: Antología en honor a Alfonsina Storni (Argentina, Pegaso Ediciones, 2003); Antología en honor a Sor Juana Inés de la Cruz (Argentina, Pegaso Ediciones, 2004); Antología del cuento latinoamericano Bogotá 39 (Colombia, Ediciones B, 2007) y El futuro no es nuestro / Narradores de Latinoamérica (Colombia, Piedepagina.com, 2008). También ha sido habitual colaboradora, con artículos y reseñas, en los rotativos El Nuevo Día, El Vocero, Claridad y La Expresión. Igualmente, de las publicaciones literarias Revista Púrpura, Preámbulos, Tonguas e Identidad. Pertenece al equipo de trabajo del portal literario CiudadSeva.com.
En 2005 su cuento El coleccionista de latidos la hizo acreedora al Primer Premio en el Certamen Pepe Fuera de Borda en Argentina. Al año siguiente, 2006, el titulado Las ballenas grises resultó triunfador en el mismo concurso. Su proyecto Boreales editó la antología de escritoras lesbianas puertorriqueñas Cachaperismos 2010: poesía y narrativa lesboerótica / Lesbic Erotic Short Stories and Poems Selection From Lesbian Authors y es responsable de los lanzamientos de reediciones y de sus nuevos trabajos.
R.E.L.O. / KTA
Febrero de 2011