gasparpumarejoLa personalidad que ahora nos ocupa, Gaspar Pumarejo (n. en Santander, España, noviembre 8, 1912 m. en San Juan, Puerto Rico, marzo 25, 1975), es venerado por su enorme trascendencia en la historia de los medios electrónicos de comunicación, no sólo en Cuba, sino en toda Latinoamérica. Se destacó como locutor, empresario y productor de radio y televisión. Igualmente, como descubridor y mentor de numerosos artistas. Llegó a La Habana con su familia siendo muy niño. Tras concluir sus grados académicos regulares, a los 17 años comenzó a trabajar en la Tienda Viuda de Humara y Lastra, que era la más importante distribuidora de vitrolas, radios y discos en la Antilla Mayor. En 1932 tomó una licencia de tres meses en aquel empleo para probar suerte en la locución comercial actividad por la cual se sentía muy atraído –, pues logró que Miguel Gabriel Juri y Ángel Cambó Ruiz, propietarios de la CMQ, le brindaran una oportunidad como tal en dicha emisora, que mantenía sus estudios en la Calle 25 de la barriada Vedado.

Su primera experiencia fue animando un programa patrocinado por La Casa de las Medias, negocio situado en la Calle Águila Núm. 23, que también pertenecía a los dueños de la emisora. Más adelante, cuando la CMQ trasladó sus estudios a la esquina entre las calles Monte y Prado, le encomendaron la animación de La Cadena Crusellas. Se trataba de un programa de variedades auspiciado por la firma jabonera Crusellas, cuyo nombre respondía al hecho de que, a pesar de originarse aquí, también se emitía a través de otras estaciones, incluso competidoras. Además, en CMQ se desempeñó, muy exitosamente, como vendedor de anuncios.

Demás está decir que Gaspar Pumarejo jamás retornó a su empleo en la Tienda Viuda de Humara y Lastra. Pero, hacia 1935 esta empresa pasó a ser su socia en la materialización de la COCH o Unión Radio –, con estudios en la Calle Prado Núm. 107. Gracias a su admirable espíritu de trabajo y visión comercial, una década más tarde aquella emisora se habría converido en una poderosa cadena, contando con plantas filiales en Santa Clara, Sancti Spiritus y Sagua La Grande (Las Villas); Camagüey, Ciego de Ávila y todos los municipios de la provincia de Oriente. 

Sin embargo, su ambición no tenía límites. Y, exactamente el 24 de octubre de 1950 vio culminado el más grande y trascendental sueño de su vida: la inauguración de CMBF / Canal 4 – o Unión Radio TV – que, no sólo fue la primera estación televisora de Cuba, sino también apenas la segunda de Latinoamérica antecedida por XHTV / Canal 4, de Ciudad de México, que inició sus transmisiones apenas dos meses antes (agosto 31) – y una de las primeras del mundo. Esta planta instituyó noticiarios y espacios musicales que disfrutaron de inmensa sintonía. También, el histórico Club del Hogar, a través del cual sorteaba casas y valiosos regalos, sobre todo, durante la semana correspondiente al Día de las Madres. Muy curiosamente, de manera paralela, desde 1953 desempeñó también un cargo ejecutivo en CMQ TV / Canal 6.

El 24 de febrero de 1957, en el Estadio El Cerro, presentó un histórico espectáculo que denominó 50 años de música cubana, mismo que televisó en el horario que ocupaba El Club del Hogar y a través del Circuito CMQ TV. Para este evento contrató a los más famosos artistas cubanos residentes en el extranjero, la mayoría de los cuales llevaban largos años ausentes de su patria. Fueron ellos (desde España): Antonio Machín – única vez que regresó a Cuba, tras nueve años de residencia en Nueva York (1930-1939) y 17 en Madrid (desde 1939) –, Raúl del Castillo, Manuel Aznar, Marino Barreto López, Rafael Guillén, Hilda de Carlo, Zenaida Manfugás, Miguel Portillo y Antonio García Robleda. Desde París: Rudy Castell, Rogelio Barba, Emilio Boza, Humberto Cobo, Guillermo Fellove, Luis Godoy, Cirilo Alfonso Horta, Aldo Jova, Leopoldo Junco, José Quintín Banderas, Antonio Picallo, Filiberto Rico y Rafael Ruiz. Desde Londres: Marino Barreto. Desde Estados Unidos: Freddy Alonso, Eugenio Arango, Mario Bauzá, Graciela, Machito, Carmelina Delfín, Tony Escolles, Germán LeBatard, Lázaro Quintero, Arsenio Rodríguez, Anselmo Sacasas, José «Chombo» Silva, Gilberto Supervielle, René Touzet, Miguelito Valdés y Vicentico Valdés. Desde México: Nina Cassola, Francisco «El Gran» Fellove, Silvestre Méndez, Everardo Ordaz, Miguel Ángel Pazos, María Antonieta Pons, Pedro Luis Santos Carbó, Ninón Sevilla, y Gilberto Urquiza. Desde Venezuela: Kiko Mendive y Manolo Monterrey.

Pero la aportación de este personaje legendario, incansable e irrepetible al medio televisivo cubano llegó mucho más lejos: en sociedad con la RCA Victor, el 24 de febrero de 1958 inauguró CMVF TV / Canal 12, que fue la primera televisora latinoamericana con programación a color. Tan sólo Estados Unidos, Inglaterra y Japón le antecedieron en la implantación de tal tecnología. Con este precedente, Cuba se adelantó por más de una década a la mayoría de los países latinoamericanos e, incluso, por quince años, a España.

Desafortunadamente, Gaspar Pumarejo fue uno de los primeros empresarios desposeídos de los frutos de su esfuerzo a raíz del “triunfo” de la Revolución Cubana. Sin embargo, su espíritu de lucha no se amilanó. Tomó la ruta del Exilio y, luego de una breve estadía en Miami, Florida (EE.UU), se estableció en San Juan, Puerto Rico, en 1960. Aquí fundó la empresa productora Antillana de Televisión y el Estudio Teatro Rafael Hernández, localizado en la Avenida Fernández Juncos, a las alturas de la santurcina Parada 17. Pronto encontró cabida en WAPA TV / Canal 4, donde instituyó El show de Pumarejo, que iba al aire de lunes a viernes de 5:00 a 6:00 de la tarde y, enmarcado en un concepto más formal, los martes y sábados, de 9:00 a 10:00 de la noche. Desde este espacio impulsó las carreras de varios artistas boricuas que alcanzarían la fama. Carmita Jiménez y Chucho Avellanet, entre ellos.

Luego (1964-1966) llevó su programa a Guatemala y Venezuela. Finalmente, lo plantó en WNJU TV / Canal 47, de Nueva York. En 1969 regresó a WAPA TV en San Juan. Esta vez creó otro espacio estelar: Viernes de gala (8:00 a 9:00 PM). Velda González era su anfitriona y Moncho Usera su director musical. Su ciclo culminó en 1971. Más tarde, en la misma televisora, produjo una serie de teleteatros sobre historias de la escritora méxico-cubana Caridad Bravo Adams en la que actores boricuas compartían con las más estelares figuras del cine mexicano. Para entonces, ya se encontraba muy enfermo de cáncer.

Falleció en San Juan, el 25 de marzo de 1975. Fue sepultado en el Puerto Rico Memorial Park, en Isla Verde, Carolina. 1-fin


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