
Miguel Rafael Martos Sánchez — o Raphael, nombre profesional que le estamparon los ejecutivos de la compañía Philips que editó sus primeros discos sencillos durante el período 1959-1962 y por el cual lo conocería el mundo — nació en Linares, Jaén, el 5 de mayo de 1943, lo cual significa que dentro de par de meses cumplirá 68 años de edad. Su trayectoria artística es, sencillamente, impresionante. Hizo sus primeras presentaciones ante el público cuando apenas contaba tres años. A los cuatro, fue incorporado al Coro Infantil de la Catedra de Jaén y, a los nueve, fue seleccionado para representar a España en el Festival de Nuevas Voces celebrado en Salzburgo, Alemania. En aquel certamen fue seleccionado… ¡El Mejor Cantante Infantil de Europa!
Luego de una etapa de actuaciones constantes pero de menor relevancia y de pulir su voz bajo la tutela del reconocido maestro Francisco Gordillo — cuyo hijo, Francisco Jr. «Paco», sería su representante a lo largo de toda su etapa consagratoria —, en 1959 logró su primer contrato con la filial española de la multinacional holandesa Philips, que lo lanzó discográficamente con un sencillo que incluía las selecciones A Pesar de todo y Te voy a contar mi vida. Por gestiones de los productores de esta etiqueta, fue inscrito como participante en el entonces importante Festival de la Canción de Benidorm, en Almería. Allí obtuvo los tres primeros premios con sus interpretaciones Llevan, Tu conciencia e Inmensidad.

En el interín, 1966, Hispavox editó el álbum Raphael canta (HH17-353), del cual pegaron casi todas las selecciones incluidas, la mayoría, originales de Manuel Alejandro. Todas orquestadas por éste. Este disco, hoy atesorado como de culto por su fanaticada, llegó un poco tarde a Puerto Rico — aquí Hispavox era distribuido por Borinquen Records —, pues vino a conocerse ya entrado el siguiente año (1967). Además Cuando tú no estás, que fue el primero que se escuchó, Desde aquel día, Estuve enamorado, No vuelvas, Piénsalo y Yo soy aquel, por ejemplo, se colocaron en todos los escalafones de popularidad simultáneamente. En Puerto Rico y en toda la geografía hispana. Y, de sopetón, todos los registros que hasta aquellas fechas com- ponían su discografía invadieron la radio nacional.
La maravillosa producción que prosiguió a Raphael canta, titulada Digan lo que digan (Hispavox / Columbia, LP/T-100461), que vio la luz en el ‘67 y rapidito llegó a nuestro mercado, también se perpetuaría como de culto entre los coleccionistas. El grueso de su contenido competía con el de su antecesor. ¿Quién, todavía, 44 años después, no ha escuchado, además de la balada titular, Al margen de la vida, Acuarela del río, Cierro mis ojos, Hoy mejor que mañana, Mi gran noche, Mi hermano y sus admirables versiones, adaptadas al pop, de dos valses estándares del pentagrama latinoamericano: el mexicano Llorona (cuya autoría se le ha acreditado a sobre una veintena de compositores oaxaqueños) y el argentino Que nadie sepa mi sufrir (de Cabral & Dizeo).
La aparición de Raphael revolucionó la escena musical latinoamericana, hasta entonces acostumbrada a los cantantes estatuarios al estilo de los tradicionales crooners o solistas como Pedro Vargas, Daniel Santos, Lucho Gatica, Roberto Yanés y Felipe Pirela, quienes dependían exclusivamente de sus facultades vocales y dulzones repertorios para cautivar al público. Raphael, en cambio, provenía de la escuela de los grandes maestros del music hall francés e italiano — siempre señalaría a Gilbert Becaud, Jacques Brel, Charles Aznavour y Domenico Modugno como sus principales influencias —, por lo que además de su atractiva pinta juvenil y voz privilegiada, ofrecía un espectáculo en el que interpretaba con todo su cuerpo: las manos, el rostro e incesante movimiento de un lado al otro del escenario. Los auditorios siempre esperaban un verdadero derroche de dramatismo en cada interpretación suya y las composiciones de Manuel Alejandro eran magistralmente concebidas para su lucimiento. El argentino Sandro (1945-2010), otro maestro a la hora de alborotar las emociones y granjearse el fervor popular, aunque menos dotado en términos vocales que él, fue el segundo que logró generar un frenesí semejante en los escenarios de nuestra América.
Su primera presentación ante nuestros compatriotas, entre fines de diciembre de 1967 y principios de enero de 1968, fue histórica: durante aquella estadía, se presentó en varios escenarios y realizó el publicitadísimoEspecial de Raphael, producido por Paquito Cordero y dirigido por Mario Pabón para Telemundo / Canal 2 — naturalmente, con Manuel Alejandro dirigiendo la orquesta acompa- ñante —, marcando así, de manera oficial y definitiva, el inicio de la era de la televisión a colores en nuestro País, el 8 de enero de 1968. Es menester aclarar que, a pesar de que WAPA TV / Canal 4, había transmitido Rendevous nocturno a todo color en 1966, el resto de su programación continuó en blanco y negro hasta poco después de que Telemundo se acreditara este precedente.
“Perdí la cuenta. Imagínense… desde el ‘68 habré ido a Puerto Rico por lo menos 20 veces. Recuerdo que en uno de mis primeros viajes imauguré la televisión a color con un especial que me produjo Paquito Cordero. Luego, un teatro y creo que fui el primer artista internacional que actuó en el Centro de Bellas Artes”.
KTA- ¿Hay alguna anécdota relacionada con esta plaza que recuerdes de manera muy especial?
“¡Podría contar muchas! Pero, así, de repente, les puedo decir que una vez, ya en los ‘70, fui contratado para hacer tres conciertos en el Estadio Hiram Bithorn, de San Juan. Desafortunadamente, la lluvia impidió que pudiera hacer los primeros dos. Sólo logré cantar el último día. Por eso siempre pienso que a la tercera va la vencida”.
KTA- ¿A quiénes consideras tus mejores amigos puertorriqueños?
"Tengo muchos amigos en esa tierra. Entre ellos, Rafael Hernández Colón, un señor maravilloso que fue gobernador. También, el productor Paquito Cordero, del Canal 2. Pero, podría darles una lista inmensa. Además, ahí cuento con uno de mis Fan Clubs más antiguos”.
“El puertorriqueño demuestra su amor al instante. Es muy caluroso. Pero, yo he sido un bendecido porque lo mismo podría decir el público mexicano, argentino, colombiano… A mí me han recibido estupendamente bien en todas partes y por eso he querido celebrar mi aniversario compartiendo con todos ellos”.
KTA- ¿Entiendes que durante los últimos años te ha ido mejor en América que en España? ¿Cómo comparas nuestro público con el de otros países?
KTA- ¿Qué opinión te merece Ricky Martin?
“Sólo tengo elogios para Ricky porque, al igual que Luis Miguel y Alejandro, ha estado en este negocio desde niño y, por eso, cuando se para en un escenario, sabe muy bien lo que tiene que hacer”.
Su autobiografía, Y mañana, ¿qué? (Plaza & Janes Editores), fue editada, simultáneamente, en español, francés, alemán e inglés el 1 de octubre de 1998. En la misma, Raphael destapó historias sobre sus relaciones con notables figuras de la política, el mundo del espectáculo y, claro está, sobre su familia. Al respecto, me comentó durante esta entrevista, realizada casi tres meses antes de aquella fecha:
“Será una especie de resumen de aquellos aspectos que los periodistas nunca han logrado captar y que para mí son de transcendental importancia (sic). El éxito de los artistas no depende de las discográficas multinacionales, sino del amor con que sus progenitores los hayan concebido. Yo triunfé porque mi madre me parió artista. Por nada más”.

Raphael es uno de las estrellas hispanas de la música pop que mayor atención ha generado entre los escritores y editoriales. Además de sus dos autobiografías, Y mañana, ¿qué? (Plaza & Janes Editores, Barcelona, 1998 / 1998) y Quiero vivir (Plaza & Janes Editores, Barcelona, 2005 / 220 páginas), conocemos las siguientes obras que se han publicado sobre su vida y su legado, aunque sabemos que en Argentina y México se han editado dos o tres más:
• 50 años de Raphael (Raphael Worldwide Site, 2009 / 164 páginas). Se trata
de una recopilación de estractos de entrevistas, artículos, cartas y mensajes
enviados al artista por reporteros y admiradores a lo largo de medio siglo.
• Yo soy aquel / Los éxitos (Sony / Norte, CD-727479), editado marzo 18,
2008.
• 40 años en México (EMI Latin, H2 35015), editado agosto 19, 2008.
• Raphael: 50 años después (Sony Latin, CDZ-741975), editado marzo 31,
2009.
• 20 éxitos originales (Sony / BMG, CD-94021), editado mayo 3, 2009.
• Canciones de amor (Sony Latin, CDZ-763037), editado enero 19, 2010.
En octubre de 2010, la cadena Antena 3 estrenó la miniserie de tres capítulos, inspirada en su vida, Soy el solitario / Compañeros / No te fallaré, producida en sociedad con Bocaboca Films y dirigida por Manuel Ríos San Martín. Sus protagonistas son: Juan Ribó Diéguez («Raphael»); Félix Gómez Hernández («Raphael» joven);Celia Castro («Natalia»); Diana Palazón («Natalia» joven); Daniel Muriel («Jacobo»); Adrián Viador («Manuel») y Duna Santos («Alejandra»). La transmisión registró tres puntos por encima del índice de sintonía regular de la cadena.
Filmografía: Las gemelas (1963); Cuando tú no estás (1966); Al ponerse el Sol (1967); El golfo (México, 1968); El ángel (1969); Sin un adiós (1970); Volveré a nacer (1973) y Donde termina el camino (1978). Producciones biográficas para la televisión: Raphael: una historia de superación personal (TVE, 2005); 50 años después / En directo y al completo (TVE, 2009); 50 años de Raphael (TVE, 2009-2010), etc.
En octubre de 2010, la cadena Antena 3 estrenó la miniserie de tres capítulos, inspirada en su vida, Soy el solitario / Compañeros / No te fallaré, producida en sociedad con Bocaboca Films y dirigida por Manuel Ríos San Martín. Sus protagonistas son: Juan Ribó Diéguez («Raphael»); Félix Gómez Hernández («Raphael» joven); Celia Castro («Natalia»); Diana Palazón («Natalia» joven); Daniel Muriel («Jacobo»); Adrián Viador («Manuel») y Duna Santos («Alejandra»). La transmisión registró tres puntos por encima del índice de sintonía regular de la cadena
