Son muchos los récords y precedentes que Teófilo «Teo» Cruz Downs (n. en Santurce, enero 8, 1942 m. en Trujillo Alto, agosto, 30, 2005) estableció, no sólo en la historia del Baloncesto nacional, sino también a nivel mundial, consagrándose como uno de los mejores baloncelistas latinoamericanos de todos los tiempos. Por ejemplo, fue el primer jugador y único de tres que, hasta el presente, han representado a sus respectivas patrias en cinco Olimpiadas Mundiales, fueron las celebradas en Roma (1960); Tokio (1964); Ciudad de México (1968); Munich (1972) y Montreal (1976); integró la Selección Nacional de la que llegó a ser Capitán, habiendo reemplazado en tal posición al también inmortal Juan «Pachín» Vicéns en los Juegos Panamericanos realizados en Chicago (1959); Winnipeg, Canada (1967); Cali, Colombia (1971) y México (1975); Juegos Centroamericanos y del Caribe en Kingston, Jamaica (1962); San Juan (1966) y Santo Domingo (1974) y los torneos Centro Basket en Caracas y Valencia, Venezuela (1971); San Juan cuando el equipo boricua ganó Medalla de Oro (1973) y Santo Domingo (1975) y Mundo Basket  (San Juan, 1975).

Este extraordinario atleta puertorriqueño, de 6’8” de estatura, era hijo del matrimonio que formaron Gregorio Cruz y Juan Downs. Tenía siete hermanos. Realizó sus estudios académicos regulares en la Escuela Rafael María De Labra donde hizo sus pinitos como jugador de baloncesto y en la Escuela Superior Central, siendo durante esta etapa que también comenzó a descollar en el Fondismo. Apenas tenía quince años cuando fue descubierto por el abogado y deportista David Pastor, propietario del equipo Cangrejeros de Santurce, lo contrató como miembro regular del mismo en 1957. En aquella temporada inicial sólo tuvo tiempo de participar en tres partidos, anotando un total de once puntos. Pero, a partir de la siguiente campaña su ascenso sería vertiginoso.

A tal punto fue su progreso que, dos años después, integró la Selección Nacional que representó a Puerto Rico en los Juegos Panamericanos celebrados en Chicago, Illinois. Sus contemporáneos recuerdan que, aquel mismo año de 1959, resultó Campeón de Pista y Campo en un torneo estudiantil en el que representó a la Escuela Superior Central.

Teo Cruz llegó a ser la máxima estrella y figura más representativa de los Cangrejeros de Santurce, habiendo figurado en su nominación durante 20 campañas (1957-1976). Con ellos resultó Campeón Anotador en 1960 (con 464 puntos) y 1962 (con 312), así como Jugador Más Valioso en 1962, 1967, 1970 y 1971. En el interín, también militó en el equipo Picadero Damm, de Barcelona, en la Liga Española (1965 y 1967-1968) y en el Racing Mechelem, de Bélgica (1970), en un torneo de la Euroliga.

Ya en las postrimerías de su brillantísima carrera, figuró en las alineaciones de los Indios de Canóvanas (1977-1978); Metropolitanos de Guaynabo (1979); Cardenales de Río Piedras (1980) y, finalmente, los Taínos de Mayagüez (1981-1982). La crónica deportiva de entonces recoge el dato de que, al retirarse, el Comité Olímpico Internacional le confirió la Medalla Olímpica, misma que le fue entregada por Germán Rickehoff Sampayo, presidente del Comité Oímpico Internacional.

Los números que logró registrar a lo largo de su paso por el Baloncesto Superior National (BSN) son impresionantes: 9,535 puntos, promediando 16.3 por juego; 5,673 rebotes capurados (equivalentes a 8.0 por salida), más 605 asistencias. Comparte con José Rafael «Piculín» Ortiz la distinción de ser el mejor jugador en la posición de centro que la fanaticada haya visto en las canchas de Puerto Rico en la historia del deporte del balón y el canasto. Durante sus últimos años, trabajó para el Departamento de Recreación y Deportes del Municipio de San Juan como instructor de niños y jóvenes en la disciplina deportiva que fue su pasión. El 1 de marzo de 2007 se convirtió en el primer jugador en se exaltado al Salón de la Fama Internacional de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA), con sede en Madrid, España.

Teo Cruz falleció en el Hogar Shalom, un asilo en Trujillo Alto, luego que el Hospital Universitario de Carolina, donde recibía tratamiento contra los efectos de varios derrames cerebrales que había sufrido, rehusara retenerlo debido a que se agotaron los beneficios del seguro Medicaid. Fue sepultado en el Cementerio Buxeda, en Cupey, Río Piedras. Estaba casado con Esther Zapata, unión de la cual es fruto Sussane.

El 7 de junio de 2010, por dictamen de la Ley 56 aprobada por la Legislatura, la nueva sede del Departamento de Recreación y Deportes, aledaña al Expreso Luis Muñoz Rivera, ramal de la Calle Los Ángeles, en Santurce, fue bautizada con su nombre. 1-fin

RELO / KTA.
Diciembre de 2010.