Redacción:

Al igual que las Olimpiadas Mundiales, los Juegos Panamericanos, constituyen el máximo evento deportivo en que las competencias convergen con el propósito de estrechas lazos amistosos entre los países, en este caso, los del Nuevo Mundo. Por tanto, cada país nuestro Hemisferio envía su representación – que, también, incluye a artistas – a la nación que ha sido seleccionada como sede el año que se celebra. En fecha reciente, la Casa Olímpica, localizada en San Juan, sede de nuestro Comité Olímpico, realizó una actividad de confraternización que convocó a numerosos puertorriqueños que todavía se emocionan al evocar la histórica celebración de los VIII Juegos Panamericanos celebrados en Puerto Rico entre el 1 y el 15 de julio de 1979 – hace ya tres décadas –, suceso que unificó las artes y los deportes trascendiendo la barrera de la nacionalidad. Su objetivo fue recolectar memorabilia alusiva a aquel evento para exponerse durante su gran celebración de 30 aniversario, que acontecería en el referido recinto.
Aquella vez, la capital de Puerto Rico fue anfitriona de 3,700 atletas provenientes de 34 cuatro países, compitiendo en 22 disciplinas deportivas, por lo cual los VIII Juegos Panamericanos permanecen como los más grandes que han acontecido hasta esta fecha. Fueron comandados por el entonces presidente del Comité Organizador de San Juan ‘79, don Arturo Carrión. Durante doce horas, la cadena norteamericana CBS TV le brindó cobertura para que fueran disfrutados en Estados Unidos.
Para aquella ocasión, dos de nuestros más reconocidos exponentes de la cultura artística nacional, Lorenzo Homar y Puchi Balseiro, hicieron significativas aportaciones, unificando las artes plásticas, la música y los deportes y dejando ese legado que será imperecedero. El primero (1913-2004), nacido en la barriada sanjuanera de Puerta de Tierra, diseñó el símbolo de los VIII Juegos Panamericanos. El mismo se basa en el collar taíno, elemento arqueológico representativo de los indios que habitaban nuestra patria desde antes de la gesta del Descubrimiento para fines de la Corona Española en 1493. Este símbolo consiste del collar con una antorcha en el centro. En la versión gráfica moderna, la llama de la antorcha aparece como una paloma al vuelo.
Por su parte, el Himno Oficial de los VIII Juegos Panamericanos, titulado Canción COPANI, fue obra de uno de los pilares de nuestro acervo musical, la

Arturo Carrión, presidente del Comité Copan 79, revisa el álbum
conmemorativo de los Juegos con nuestra editora Rachell E. López Ortiz.
santurcina Aurea Mercedes «Puchi» Balseiro Vachier (1925-2007), quien además de compositora fue cantante y productora de radio y televisión. Junto a Sylvia Rexach y Myrta Silva completó la trilogía cumbre de melodistas puertorriqueñas durante el Siglo 20. Y, al igual que sus colegas en las lides del pentagrama, «Puchi» trascendió lo concerniente a este difícil arte, pasando a la historia no sólo como introductora del movimiento cubano del filin – fusión del bolero y el jazz – en nuestro País, sino como la primera mujer disc-jockey y primera ejecutiva en la industria radial boricua.

Arturo Carrión muestra el Afiche diseñado por
Lorenzo Homar
Su Canción COPANI fue seleccionada unánimemente por el comité organizador de los VIII Juegos Panamericanos como Himno Oficial de los mismos. La orquesta para la grabación realizada en los estudios Ochoa fue dirigida por Ángel «Cucco» Peña, registrándose en un disco sencillo (45 rpm) su versión oficial y en el álbum Sólo una / VIII Juegos Panamericanos en Puerto Rico, una versión disco tan de moda en aquellos días, mostrado al inicio de este reportaje. ![]()
KTA / Diciembre de 2010 - Enero de 2011