Nuestro tributo a Maggie Bobb (1938-2010):
¡La mejor amiga que tuvieron
los perros en Puerto Rico!

Redacción: KooltourActiva

De manera callada, a fines del pasado año para ser más exactos durante la madrugada del viernes 10 de diciembre , el periodismo nacional perdió a Maggie Bob. Ella no sólo fue una brillante reportera, sino también una fervorosa e incansable abanderada de la causa en pro de la protección de los animales. Muy especialmente, los perros. Cayó vencida por la prolongada enfermedad que la torturaba.

Maggie, nacida en Chicago, en 1938, había llegado a Puerto Rico en 1960, cuando aún era estudiante universitaria. Al momento de su desperición física llevaba 45 años de ininterrumpida actividad en la Prensa puertorriqueña, los últimos 20, en el diario El Vocero. En este rotativo redactaba la página titulada Mascotas y la columna La noticia detrás del titular.

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Gala de Premiaciones 2003de la FCPR . Maggie Bobb y Miguel Casellas-Gil, Mr. & Mrs. Congeniality. ¡Descanza en Paz Maggie! Siempre estarás en nuestros corazones y en nuestra historia. Foto tomada de la columna semanal de Maggie Bobb en el Periódico el Vocero (Foto: Federacion Canófila de PR).

Sus colegas recuerdan que ella también fue la creadora de la muy exitosa Línea Directa que, durante la década de los ‘70, aparecía diariamente en el que fuera importante e histórico periódico El Mundo, donde creó otro foro para las noticias relacionadas por el cuidado del ambiente. De allí pasó al equipo de Redacción de otro diario, The San Juan Star, hoy igualmente desaparecido como el anterior. A lo largo de su carrera, cubrió desde crímenes “de cuello blanco” hasta entrevistas con testigos de los asesinatos políticos cometidos en el Cerro Maravilla en 1978.

En el campo periodístico, fue pionera en crear secciones
permanentes dedicadas a las mascotas en la Prensa diaria.

Su fructífera labor periodística la hizo merecedora de numerosos galardones y reconocimientos, incluyendo varios conferidos por el Overseas Press Club (OPC) institución que llegó a presidir , la Fundación Scripps Howard; el Premio del Fideicomiso de Conservación en Puerto Rico; el Premio José Joaquín Chamorro, de la Sociedad Interamericana de Prensa y el Premio Eddie López instituido por la Asociación de Periodistas de Puerto Rico. Por su lucha contra el maltrato a los animales, recibió otro por parte de la Dog Writers Association of America.

Como entrenadora de perros, Maggie Bobb ganó premios en las categorías de Agilidad, Conformación y Obediencia. Dentro de esta disciplina, se distinguió por ser poseedora de ejemplares Filas Brasileros, Australian Cattle y Jack Rusells. Junto a otros dueños de canes de la última raza mencionada emprendió la fundación del que sería famoso Club de Terries de Puerto Rico. Como periodista, fue de las primeras en mantener una sección dedicadas a las mascotas con el fin de promover su bienestar.

Entró en el campo de las competencias caninas en 1976, obteniendo campeonatos de Obediencia AKC con tres perros de la raza Mastín Inglés (Mastiff) y el multi-campeón «Deer Run Zen, CD», siendo éste el primero de su raza en ganar en el renglón Mejor de Exhibición AKC, además de resultar victorioso en la especialidad nacional del Mastiff Club of America (1979).

Fue propietaria y entrenadora de varios perros
campeones en importantes competencias.

 

maggiebobb1Residiendo permanentemente en Puerto Rico, participó en todas las fases de los deportes caninos: Agilidad, Cacería, Conformación, Obediencia y Pruebas de Instinto de Trabajo con ejemplares de todas las razas que tuvo. Como criadora de Mastiffs y Filas Brasileiros, produjo campeones y perros destacados en competencias grupales. Sus guardianes, de ambas razas, aprobaron pruebas de temperamento avaladas por la American Temperment Test Society, así como pruebas con revólver para Filas Brasileiros idénticas a las que se realizan en Brasil. Estos calificaron múltiples veces en el grupo de la FCPR. En una ocasión, su línea de crianza basada en «Chula» (de su crianza) y el padrote «Soberbo das Leoas» produjo tres de los Top 10 reconocidos por la American Rare Breed Association (ARBA).

Maggie Bobb crió Mejores de Exhibición para competencias celebradas en Estados Unidos y llevó una de sus hembras a las Nacionales, donde la misma resultó triunfadora y aprobó una prueba de instinto para lidiar ganado. Durante ciertos períodos de la década 1980-1990, tuvo a su cargo el entrenamiento en obediencia de canes asociados al Caribe Kennel Club y ofreció clases en dicha materia especializándose en cachorros. Se unió al CKC al año singuiente de que este se fundara; perteneció a su Junta Directiva y la presidió en 1984 cuando celebró su primera competencia avalada por el AKC.

Durante los ‘90 se concentró en el entrenamiento en agilidad de sus Australian Cattle. Su perra «Genie» aprobó con Excelencia la prueba de instinto de pastoreo del Cattle Dog Club of America, además de arribar en segunda posición en Novice B de Obediencia en las Competencias Nacionales. Ya había aprobado dos patas del Open Obtedience cuando  sufrió cáncer y hubo que amputarle una de estas exytreminades.

En 2001, Maggie Bobb obtuvo el Parson Russell Terrier «Windrush Zippo Light My Fire», uno de los perros con más títulos en Puerto Rico. Lo entrenó primero y, luego, el muy respetado especialista Jaime Ramírez lo guió hacia los títulos de Agility Dog Excellent (AX) y Agility Jumpers Excellent (AJX).

Más adelante, ella lo llevó a las Nacionales en Estados Unidos para aprender más sobre esta raza y lo inscribió el día después en una prueba de cacería por debajo de la tierra en túneles, autorizada por la AKC. Se maravilló al ver lo fuerte de su instinto como cazador. En años posteriores, «Zippo» se convirtió en Senior Earthdog (SE), cualificando en cinco de las seis pruebas AKC en que participó.


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Recordaremos siempre a Maggie Bobb
Inspirada por la belleza de ver un perro hacer el trabajo para el cual fue creado, en colaboración con Antonio Colón y otros amantes de los Terriers, fundó el Club de Terriers Cazadores de Puerto Rico, del cual fue vicepresidenta. Enseñó a sus perros a matar las ratas que invadían su patio. A la edad de un año, «Striker», el hijo de «Zippo» y «Flyer», se estrenó como cazador participando en diversas competencias. 1-fin

KTA / FEBRERO 2011