A Pedro Altieri García (n. en el Viejo San Juan, 1919 - m. en Bayamón, marzo 7, 2003) fue un personaje muy especial en el panorama de la música popular en Puerto Rico. Se le idendificaba como «El Rey del Acero», pues a él le corresponde el mérito de haber sido precursor de las llamadas bandas de acero (o steel bands) en nuestro País, siendo el primer boricua en fundar y dirigir un conjunto de esta índole, cuyos instrumentos son drones preparados por artesanos de Trinidad-Tobago, Jamaica o Islas Vírgenes. Unos para reproducir melodías y, otros, para hacer las funciones de bajo acompañante. Estos se ejecutan con martillos elaborados exclusivamente para tal fin, siguiendo un patrón bastante similar al de la marimba.

Este visionario compatriota nuestro quedó embrujado con el sonido melodioso de este tipo de agrupación - típica en la interpretación del calypso - a raíz de un viaje que realizara a la isla de Santa Cruz en pos de un empleo, en 1956. Durante su estadía presenció la actuación de una banda de acero en el tradicional carnaval. Dicha experiencia cambió el rumbo de su vida. Para su fortuna, ya poseía conocimientos de la percusión antillana tradicional, lo que facilitaría su incursión en esta vertiente musical, hasta entonces muy poco cultivada en Puerto Rico. Entonces encargó a un artesano la fabricación de los drones necesarios para formar su propio conjunto. Cuando ya tuvo los tambores metálicos aquí, seleccionó a doce adolescentes sanjuaneros, la mayoría residentes en su natal Calle San Sebastián y sectores aledaños. Durante varios meses los preparó y, al cabo de casi un año de adiestramiento y ensayos, en 1957 emprendió la que sería una exitosa carrera artística. Rápido causó sensación.

Además de por la novedad que su espectáculo representaba en los escenarios boricuas de aquella época, el éxito de Pedrito Altieri y Su Banda de Acero radicó, en gran medida, al hecho de que no limitó su repertorio al obligado calypso, como era habitual en las bandas trinitarias y jamaiquinas, que tradicionalmente eran las que más trascendían. Optó por nutrirlo de merengues, plenas, guarachas e, incluso, hasta boleros. Fue por ello que su música interesó a las compañías disqueras y a los empresarios de espectáculos. Durante la década de 1970, por ejemplo, tuvo oportunidad de actuar en varias ciudades de Estados Unidos y Canadá, así como de recorrer casi todo el Caribe. Desde 1959 fue atracción permanente del Carnaval Ponce de León, en San Juan.

Frente a su agrupación, Pedrito Altieri tuvo oportunidad de aparecer en dos películas: Calypso (1960) y Tres puertorriqueñas y un deseo (1968). Permaneció activo en el ambiente artístico hasta ya avanzada la década de los ‘70. Durante sus últimos años de actividad se presentaba en El Calypso Night Club, que estaba localizado en la Avenida De Diego 106, Parada 22, en Santurce. Luego se dedicó al comercio. El 25 de junio de 1988, la Administración Municipal de San Juan le rindió un emotivo homenaje y le dedicó la tradicional Fiesta de La Barandilla.

Discografía:

Pedrito Altieri and His Steel Band (Mar-Vela, LP-62), 1960. Contiene su
  merengue Irene
And Judy.

From de Virgen Islands / Steel Band With a Dancing Rhythm (Mar-Vela,
  LP- 79), 1961.

Sundown at Grapetree Bay (Mar-Vela, MVLP-87), 1962. Contiene sus
  composición One Night
at the Grapetree Bay.

The Music of Pedrito Altieri and His Steel Band (Mar-Vela, MVLP-101),
   1962.

Steel Band (Mar-Vela, MVLP-112 / Disco, Hit, DHCD-1062), 1962. Con los
  cantantes Fabulous
Vincent y Jacqueline Danois.

Pedrito Altieri and His Happy Steel Band / Calypso (PAG-LP-9-315), 1967

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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