Kooltouractiva

Banner
JA slide show
Inicio Art Bilongo Los Concertinos

Los Concertinos

El inolvidable grupo Los Concertinos
festeja su 50 aniversario reeditando
su única producción discográfica 

Por: Miguel López Ortiz

  
  Pedro María «Chupi» Porrata Colón 

Muy difícilmente, alguien que pertenezca a la Generación de los ‘60 haya podido olvidar a Los Concertinosa menos que no haya vivido en Puerto Rico. Porque aquel cuarteto ponceño era infaltable en las fiestas patronales y le disputaba a Papá Candito y su Combo la corona de Conjunto Rey de las Graduaciones en nuestro país. Lo único que explicaría la razón por la cual alguien que vivió aquí durante aquella revoltosa época jamás se enteró de su existencia, sin duda  es que quien haya sido estaba totalmente enajenado de este mundo. Sería como si nunca se hubiera enterado de lo que fue La Nueva Ola con su constelación de ídolos juveniles. ¡Cómo “guisaban” estos muchachos!

Este grupo, cuyo repertorio abarcaba los principales ritmos tradicionales, pero que se enfocaba en los éxitos del momento, surgió en febrero de 1959. ¡Hace más medio siglo! Y, al festejar su aniversario número 50, reeditó, en formato compacto, el único álbum que grabó, titulado sencillamente Los Concertinos (PRMI 1001M) en noviembre de 1965cuando ya llevaba seis años de exitosa trayectoria. Este disco contiene las siguientes selecciones: Almendra (danzón de Abelardo Valdés); El relicario (pasodoble de José Padilla Sánchez); Himno al amor (de Loviguy); I Left My Heart in San Francisco (de George Cory Jr.); La chica de Ipanema (de Antonio Carlos Jobim); Love is a Many Splendored Thing (de Sammy Fain); Misty (de Erroll Garner); More (de Riziere «Ritz» Ortolani); On the Street Where You Live (de John Farrow); Patricia (de Dámaso Pérez Prado); The Sound of Music (de Richard Rodgers) y Chony’s Special (de  ).
 
“La historia de Los Concertinos es muy bonita, aunque de locura. De ella guardo los recuerdos más lindos de mi vida. Originalmente, era un dúo de acordeones que integrábamos mi amigo José «Joe» García Granados y yo. Comenzamos de manera circunstancial. Resulta que cuando se iba a inaugurar el Delicias Cocktail Lounge, del Teatro Fox Delicias, el administrador William Fernández, quien era cuñado de Ramón Ramos Cobián, dueño de la cadena de cines más grande que había en Puerto Rico, llamó al violinista don Panchito Figueroa para que formara el grupito que tocaría fijo allí. Él le dijo que ya se sentía viejo para ese trabajo, pero que sabía quién podía hacerlo y me recomendó. Don Panchito me había escuchado practicar el acordeón en el balcón de mi casa y consideraba que yo daría el grado. El caso fue que, con «Joe», en aquella barra nacieron Los Concertinos”, nos cuenta Pedro María «Chupi» Porrata Colón, el director del grupo, nacido en la Perla del Sur el 18 de agosto de 1941 y quien tuviera como profesora de su instrumento a Jenny Bouzóna su vez, discípula del célebre George Kudirkaa partir de 1956.
K.A:  ¿Cuándo comenzaron a trabajar como cuarteto y quiénes fueron los otros integrantes?
 
“Como cuarteto debutamos en el Hotel Barranquitas en junio de 1961. Los otros fueron mi hermano Mario «Choni» Porrata en la batería y el hermano de «Joe», Mario «Nano» García, en el bajo. Nunca tuvimos cantante. Nuestro repertorio, como el de Papá Candito, era instrumental”.
 
Los Concertinos disputaban a Papá Candito y su Combo
la corona de Conjunto Rey de las Graduaciones.

K.A: ¿Cuál señalarías como el instante cumbre de Los Concertinos?

“Los siete años que tuvimos como cuarteto. Sí te puedo decir que, en mayo de 1963, amenizamos 22 graduaciones en ocho días. Apenas dormíamos. ¡Y eso que todavía no habíamos grabado! Al público le encantaba nuestra música porque tocábamos lo que todos querían escuchar y porque, modestia aparte, lo hacíamos bien”.
 
K.A: ¿Atesoras de manera muy especial algún recuerdo de aquellos tiempos?
 
“¡Son muchos! Puedo mencionarte, por ejemplo, que en 1962 fuimos al programa The Ted Mak Amateur Hour, una competencia de talentos que se televisaba desde el mismo teatro en que se originaba The Ed Sullivan Show, en Nueva York. Aquella vez el ganador resultó Raúl Juliá, quien hizo un acto como mimo. Después Raúl regresó otras tres veces al programa y en todas ganó el primer premio. Cinco años más tarde, volvimos a coincidir con él en un especial de televisión que se le dedicó a Ponce y Los Concertinos estuvimos entre los artistas participantes. Raúl era el animador. No se me olvida que, para aquel programa, Lito Peña compuso el bolero Mi Ponce Señorial y a quien le correspondía cantarlo era él. Pero, alegó que no tenía la voz en las mejores condiciones para hacerlo, por lo que la interpretación se le encomendó a Ruth Fernández. Y, ya ves: fue uno de los grandes éxitos en la carrera de Ruth”.
 
Pedro “Chupi” Porrata, director de Los Concertinos
jamás ejerció su carrera de abogado.

K.A: Además de aquella vez en Nueva York, ¿llegaron a presentarse en otras plazas internacionales?

“Sólo a Saint Thomas y Saint Croix, Islas Vírgenes, en 1964. En Puerto Rico siempre teníamos la agenda llena, por lo que no pensábamos mucho en eso. Aquí recorrimos todos los pueblos amenizando bailes, fiestas privadas y graduaciones. También tocamos en varios programas de televisión”.
 
K.A:  ¿Cuánto cobraban por presentación?
 
“Nuestra tarifa básica eran $250. Después de que lanzamos el LP la duplicamos. Empezamos a cobrar $500”.
 
K.A: ¿Hasta cuándo permanecieron unidos Los Concertinos?
 
“Hasta 1968. El 1966 ya yo me había graduado de abogado en la Universidad Católica, mientras que mis compañeros se inclinaron por la Administración Comercial. De todas maneras, yo también tomé ese rumbo, porque colgué mi diploma y me dediqué al Comercio. Jamás ejercí la carrera de Leyes. Primero trabajé como consultor de una compañía vendedora de instrumentos musicales. Durante los años 1983-1991 fui contralor de la Westinhouse y, después, de la empresa Zimmer Caribe, especializada en implantes ortopédicos. Si algo me llena de satisfacción en esta vida es que, a 41 años de la desintegración de Los Concertinos, nuestra generación nos siga recordando como si no hubiera transcurrido tanto tiempo”.1-fin
 
MLO / KTA
Enero de 2011